El riesgo país argentino ha experimentado una baja significativa en las últimas dos semanas, situándose cerca de los 500 puntos básicos. Si bien aún se considera un nivel elevado para el Gobierno nacional, este mayor interés de los inversores por los activos argentinos está siendo capitalizado por empresas y provincias, que acceden a financiamiento en condiciones más favorables.
Chubut se sumará hoy a la creciente lista de provincias que han optado por emitir deuda internacional. El nuevo bono provincial tiene un monto mínimo de USD 500 millones, pero podría alcanzar los USD 650 millones si las condiciones financieras resultan propicias. Un atractivo clave de este título es la garantía que ofrecen las regalías hidrocarburíferas, lo que proporciona a los inversores una mayor seguridad en cuanto a los pagos.
En los últimos meses, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos ya han concretado la colocación de bonos en el mercado internacional con vencimientos entre fines de 2025 y principios de 2026. Estas emisiones se realizaron a tasas anuales inferiores al 10% en dólares, lo que demuestra el renovado apetito por la deuda argentina.
Estas operaciones han generado un importante ingreso de divisas, permitiendo al Banco Central acumular reservas a través de su intervención en el mercado cambiario. Hasta el momento, la entidad ha adquirido aproximadamente USD 6.500 millones en lo que va del año, superando ampliamente las previsiones iniciales para el primer cuatrimestre.
En el sector privado, Edenor se ha unido a otras empresas que han aprovechado el clima financiero mejorado para regresar al mercado de capitales. La distribuidora de electricidad obtuvo USD 550 millones a una tasa anual del 9,75%. Anteriormente, compañías como YPF, Pampa Energía y Banco Macro habían logrado obtener financiamiento en Nueva York a través de la emisión de bonos a largo plazo (entre 5 y 10 años) con rendimientos por debajo del 10%.
Es importante destacar que las tasas de interés obtenidas por las provincias y las empresas son significativamente más bajas que las disponibles para el Gobierno nacional en el mercado neoyorkino. Esto se debe a que la Nación ha experimentado varios defaults en los últimos años, siendo el más reciente en 2020. En contraste, las empresas y muchas provincias han evitado en gran medida la cesación de pagos, manteniendo un historial de cumplimiento en sus obligaciones financieras. La provincia de Buenos Aires es una excepción, ya que también optó por reestructurar su deuda en línea con la administración nacional.
En el marco de la reunión de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) celebrada la semana pasada, el Gobierno anunció un acuerdo con el Banco Mundial para obtener garantías que faciliten el acceso al financiamiento. El objetivo es asegurar préstamos de grandes bancos internacionales respaldados por organismos multilaterales, lo que permitiría reducir sustancialmente la tasa de interés a la que puede acceder el país.
El ministro de Economía, Luis Toto Caputo, afirmó en diálogo con Infobae que sería posible acceder a tasas de interés entre el 6% y el 6,5% anual en dólares para un plazo de cinco años si se concreta un financiamiento con estas características. Este anuncio contribuyó a acelerar la disminución del riesgo país, que se situó por debajo de los 550 puntos básicos, y se vio favorecido por la mejora del clima en los mercados internacionales, que ya han superado las tensiones derivadas de conflictos bélicos. Los principales índices de Wall Street han alcanzado nuevos máximos históricos.
Estas alternativas de financiamiento son cruciales para asegurar el pago de la deuda que vence en lo que resta de 2026 y durante el 2027. Además de aliviar la presión financiera, estas operaciones permitirán al Banco Central continuar acumulando reservas. La estrategia es cubrir los vencimientos de deuda de manera progresiva con nuevo financiamiento, en lugar de depender exclusivamente de la utilización de las reservas.
Paralelamente, el Tesoro ha comenzado a financiarse en el mercado local a través de la emisión de bonos a corto plazo y con tasas de interés relativamente bajas. En la licitación de la semana pasada, el Bonar 2027 se colocó a una tasa anual del 5% en dólares, mientras que el Bonar 2028 se ofreció a una tasa del 8,20% anual. El plan del Gobierno es obtener alrededor de USD 4.000 millones a lo largo de todo el año 2026.











