El exfutbolista Pedro Julio Samayoa Moreno, junto a su madre Zully Moreno Barbier y su hermano Eduardo Alejandro Samayoa Moreno, fueron capturados en Georgia, Estados Unidos, tras permanecer prófugos por su presunta implicación en el asesinato de Claudina Isabel Velásquez Paiz, ocurrido en agosto de 2005. La captura, confirmada por el Ministerio Público (MP) guatemalteco el 21 de abril de 2026, marca un punto de inflexión en un caso que ha sido emblemático por las fallas en la investigación y la falta de justicia durante más de dos décadas.
Samayoa, quien desarrolló su carrera profesional como mediocampista en equipos de la Liga Nacional de Guatemala como Municipal, Deportivo Mixco, Xelajú MC, Universidad de San Carlos, Deportivo Petapa y Mictlán, se retiró del fútbol en 2025. En 2023, había declarado públicamente que estaba terminando sus estudios de Derecho en modalidad virtual y preparándose para obtener licencias como entrenador de fútbol. Además, se identificó como padre de dos hijas y esposo de la prima del también exfutbolista Julio Gómez.
La conexión de Samayoa con el caso de Velásquez Paiz surgió a través de un informe elaborado en 2007 por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala (ICCPG), en colaboración con Jorge Rolando Velásquez Durán, padre de la víctima, y remitido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El informe señala a Samayoa como una de las últimas personas en tener contacto con Claudina la noche de su desaparición, tras una fiesta en la zona 8 de Mixco.
Según la versión de Samayoa, Claudina abandonó la fiesta por su cuenta alrededor de las 12:30 de la madrugada, dirigiéndose sola a su vivienda. Sin embargo, el informe recoge un testimonio crucial de Zully Moreno, madre de Samayoa, quien durante la madrugada logró comunicarse con Claudina y escuchó gritos de auxilio: No, no, no . Preocupada, le advirtió a su hijo que a la joven le van a hacer algo, la pueden matar y decidió acudir a la residencia de la víctima para alertar a sus padres.
Al llegar a la fiesta junto con los padres de Claudina, Zully Moreno informó a la garita del sector que su hijo ya se encontraba en casa y que la había llamado llorando, por lo que decidió retirarse alrededor de las 3 de la madrugada. Horas después, el 13 de agosto de 2005, el cuerpo de Claudina Velásquez Paiz fue encontrado en un terreno baldío. La autopsia determinó que la causa de muerte fue una herida perforante producida por proyectil de arma de fuego en cráneo y hemorragia cerebral .
El caso de Claudina Velásquez Paiz se caracterizó por las numerosas fallas en la investigación, incluyendo cambios constantes de fiscales, interrupciones en las diligencias y omisiones en la recolección de pruebas. Estas deficiencias debilitaron el avance del proceso durante años y llevaron a la CIDH a condenar al Estado de Guatemala en 2015 por su responsabilidad en la falta de una investigación diligente. El fallo de la CIDH señaló negligencias graves, como la demora en activar la búsqueda de la víctima y las deficiencias en el manejo del caso.
Zully Moreno Barbier, madre de Pedro Samayoa, se desempeñaba como Fiscal Especial en la Fiscalía contra los Servicios Públicos en 2004. Sin embargo, debido a la reserva que ha rodeado el expediente durante años, no se ha confirmado oficialmente si tuvo alguna injerencia en la investigación del caso de Claudina Velásquez.
El caso experimentó dos avances significativos en 2025. El 17 de julio, José Estuardo Ortiz Zepeda y Edgar Armando Gudiel fueron ligados a proceso penal por su presunta implicación en el crimen de Claudina. Posteriormente, las autoridades citaron a Pedro Samayoa y a integrantes de su círculo familiar para que rindieran declaración, pero estos no se presentaron.
Ante la incomparecencia de los citados, la juez Abelina Cruz, del Juzgado de Mayor Riesgo D, levantó parcialmente la reserva del expediente y declaró en rebeldía a cinco personas vinculadas al caso, incluyendo al exfutbolista, su madre y su hermano. Se ordenó su captura y se activó una búsqueda internacional. Además de los Samayoa y Moreno, también fueron declarados en rebeldía Dalia Liset Palma Herrarte y Jorge Barahona Orellana.
La captura de Pedro Samayoa, su madre y su hermano en Estados Unidos representa un avance crucial en la búsqueda de justicia para Claudina Velásquez Paiz. El Ministerio Público ya está coordinando los trámites para su deportación a Guatemala, donde enfrentarán las órdenes de captura emitidas en su contra. Las autoridades estadounidenses no han detallado las circunstancias de la detención ni si responde directamente a la orden de captura o a su situación migratoria.
A más de 20 años del crimen, la captura de Pedro Samayoa y su familia marca un nuevo capítulo en el proceso judicial. El avance del caso dependerá de los procedimientos de deportación y de las audiencias que determinen el grado de participación de los señalados en uno de los expedientes más emblemáticos del país, que además dio origen a la Alerta Isabel-Claudina, un mecanismo para la búsqueda inmediata de mujeres desaparecidas. La sociedad guatemalteca espera que este caso sirva como precedente para fortalecer la investigación de delitos contra las mujeres y garantizar el acceso a la justicia para las víctimas y sus familias.












