Tegucigalpa, Honduras El Distrito Central ha iniciado trabajos de dragado y canalización en seis quebradas, incluyendo la quebrada La Orejona en la colonia Villa Olímpica, como medida preventiva ante la inminente temporada de lluvias. La iniciativa, supervisada por el alcalde Juan Diego Zelaya, busca reducir significativamente el riesgo de inundaciones y proteger a las comunidades más vulnerables de la capital.
El alcalde Zelaya enfatizó la importancia de la prevención, declarando: Aquí estamos en la zona de la Villa Olímpica, haciendo una labor de prevención. No estamos esperando que empiece el aguacero para reaccionar, lo estamos haciendo desde antes . Esta declaración refleja un cambio de enfoque en la gestión de riesgos, priorizando la acción proactiva en lugar de la respuesta reactiva ante las emergencias.
Los trabajos en la quebrada La Orejona, y las que se realizarán en otras cinco quebradas del Distrito Central, se centran en la remoción de sedimentos y la mejora del flujo del agua. Según Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo (SIMGER), se espera extraer al menos 60,000 metros cúbicos de material de la quebrada La Orejona. Que nos permita poder extraer al menos unos 60,000 metros cúbicos de material y con esto que la capacidad hidráulica de dicha quebrada sea mejorada para evitar problemas de inundaciones. La idea es que este sitio lo atendamos a partir de hoy , explicó Quiñónez.
La mejora de la capacidad hidráulica de las quebradas es crucial para evitar desbordes durante las lluvias intensas, que históricamente han causado daños materiales y, en algunos casos, pérdidas humanas en Tegucigalpa. Al remover los sedimentos acumulados, se amplía el espacio disponible para el agua, permitiendo que fluya de manera más eficiente y reduciendo la probabilidad de inundaciones en las zonas aledañas.
Esta iniciativa forma parte del Plan 99 , una estrategia municipal integral que abarca la limpieza de cunetas y tragantes, además del dragado y canalización de ríos y quebradas en diversos sectores de la capital. El Plan 99 busca abordar de manera sistemática los puntos críticos de inundación en el Distrito Central, con el objetivo de minimizar los impactos negativos de la temporada lluviosa en la población.
Las autoridades municipales han identificado las áreas más vulnerables a inundaciones basándose en estudios técnicos y en el historial de eventos climáticos pasados. La selección de las quebradas a intervenir se realizó considerando factores como la densidad poblacional en las zonas aledañas, la pendiente del terreno y la cantidad de sedimentos acumulados en los cauces.
La ejecución de estos trabajos requiere de una inversión significativa de recursos municipales, así como de la coordinación con diversas instituciones gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil. El SIMGER está trabajando en estrecha colaboración con equipos técnicos especializados para garantizar la calidad y eficiencia de las labores de dragado y canalización.
Además de los trabajos de limpieza y canalización, el Plan 99 también incluye campañas de sensibilización dirigidas a la población, con el fin de promover prácticas de prevención de riesgos y fomentar la participación ciudadana en la gestión de emergencias. Se espera que estas campañas contribuyan a reducir la vulnerabilidad de las comunidades ante las inundaciones y a fortalecer la capacidad de respuesta ante eventos climáticos adversos.
El inicio de los trabajos en la quebrada La Orejona marca un paso importante en la implementación del Plan 99 y en la estrategia municipal para la prevención de inundaciones. Las autoridades municipales confían en que estas acciones contribuirán a proteger a la población y a reducir los impactos negativos de la temporada lluviosa en el Distrito Central.
La inversión en infraestructura preventiva, como el dragado y la canalización de quebradas, se considera una medida costo-efectiva a largo plazo, ya que permite evitar gastos mayores asociados a la respuesta a emergencias y a la reconstrucción de áreas afectadas por inundaciones. Además, la protección de las comunidades vulnerables contribuye a mejorar su calidad de vida y a promover el desarrollo sostenible de la capital.
El Distrito Central continuará monitoreando de cerca la evolución de las condiciones climáticas y ajustará sus planes de contingencia en función de las necesidades identificadas. Se insta a la población a mantenerse informada sobre las alertas meteorológicas y a seguir las recomendaciones de las autoridades municipales para garantizar su seguridad durante la temporada lluviosa.











