La Cuaresma, periodo de cuarenta días entre el Miércoles de Ceniza y el Jueves Santo, tiene sus raíces en el latín quadragesima , que significa cuadragésimo día. Su inicio se calcula en relación con el Domingo de Pascua, el primer domingo después de la Luna Llena que sigue al equinoccio de primavera, lo que hace que su final oscile entre el 19 y el 22 de abril. Aunque comúnmente se asocia con marzo y abril, este año la Cuaresma comenzó en febrero, un fenómeno que no ocurría desde 1818, con un inicio temprano posible el 4 de febrero. Para el próximo año, el comienzo será el 10 de febrero, una fecha no vista desde 1932.
En Cuba, la Cuaresma es reconocida como un periodo de vientos moderados, conocidos popularmente como Vientos de Cuaresma o Sures , debido a su dirección predominante. Estos vientos, que pueden alcanzar rachas de hasta 90 kilómetros por hora, a menudo generan alertas para la navegación y actividades marítimas, especialmente para embarcaciones pequeñas. Además, pueden afectar los cultivos, tumbando y rompiendo plantas, favoreciendo la propagación de enfermedades y plagas, y generando estrés calórico en el ganado.
Sin embargo, este abril ha sido inusualmente ventoso, pero con una característica distintiva: la ausencia de los tradicionales Vientos de Cuaresma . El investigador agregado del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología de Cuba, Elier Pila Fariñas, explica que, según los datos de la estación meteorológica del aeropuerto Internacional José Martí en La Habana, durante los 21 días de abril, los vientos provenientes del norte y el este han predominado en un 63% de los casos, mientras que los del sur solo en un 21%.
Este comportamiento anómalo se debe a la persistencia de frentes fríos cerca de las latitudes cubanas, que, aunque no han tocado territorio nacional, han influido en la circulación atmosférica. Las bajas presiones extratropicales asociadas a estos frentes, combinadas con las altas presiones en el océano Atlántico, han reforzado los vientos del cuadrante nordeste, impidiendo el giro habitual hacia el sur que se observa en esta época del año.
Comparando los datos de abril de 2024 con los de años anteriores, se observa que el predominio de vientos del nordeste ha sido significativamente mayor que el promedio. En 2025, este predominio alcanzó un 88%, mientras que en 2024 fue del 64%. En contraste, el promedio entre 2019 y 2023 es de un 45%, con un mínimo de 29% en 2020. Esto implica una disminución drástica de los vientos del sur, que en 2025 estuvieron presentes solo en un 8% de las observaciones, frente a un promedio del 42% entre 2019 y 2023, con un máximo de casi el 50% en 2020.
El investigador destaca que abril de 2020 fue un mes particularmente caluroso, lo que sugiere una correlación entre la dirección del viento y las temperaturas. La ausencia de los Vientos de Cuaresma en 2024 ha resultado en un abril ventoso, pero no caluroso, a diferencia de lo que suele ocurrir en esta época del año.
A pesar de la falta de los vientos del sur, la intensidad de los vientos ha sido suficiente para causar daños en algunos cultivos, como el aguacate y el mango, en ciertas zonas del país. La pregunta sobre si este comportamiento es cíclico queda abierta, aunque el análisis de los datos meteorológicos sugiere que las variaciones en la dirección del viento son influenciadas por factores atmosféricos complejos y pueden no seguir un patrón predecible.
En resumen, la Cuaresma de 2024 ha sido una excepción a la norma, con vientos predominantes del norte y el este en lugar de los tradicionales Vientos de Cuaresma del sur. Este fenómeno, atribuido a la influencia de frentes fríos y altas presiones en el océano Atlántico, ha resultado en un abril ventoso, pero no caluroso, desafiando las expectativas y poniendo en boca de todos la palabra Cuaresma , independientemente de sus creencias religiosas. La situación subraya la importancia de monitorear las condiciones meteorológicas y comprender los factores que influyen en el clima cubano para anticipar y mitigar los posibles impactos en la agricultura, la navegación y la vida cotidiana.











