El Consejo Nacional Electoral (CNE) ha registrado un aumento significativo en el padrón electoral pasivo, el registro de ciudadanos ecuatorianos que no han votado en cuatro elecciones consecutivas y no han realizado trámites ante el organismo electoral. La cifra ha más que duplicado en los últimos seis años, pasando de 607.417 personas en marzo de 2020 a 1 302.535 en abril de 2026. Este incremento refleja una creciente desconexión de una parte importante de la ciudadanía con el proceso electoral ecuatoriano.
El CNE detalló que en 2022 el padrón pasivo ascendía a 713.045 personas, mientras que en 2023 llegó a 795.035 y en 2024 a 950.427. El cálculo para este año considera los procesos electorales realizados entre 2020 y 2026. Según el Código de la Democracia, los ciudadanos que no ejerzan su derecho al voto en cuatro elecciones sucesivas y no realicen ningún trámite ante el CNE pasan a formar parte de este registro.
Las cinco provincias con mayor número de ciudadanos en el padrón pasivo no fueron especificadas en el informe, pero el CNE está trabajando para identificar las zonas geográficas con mayor concentración de electores inhabilitados.
La normativa establece que un elector que figure en el registro pasivo no podrá sufragar al presentarse en la junta receptora del voto, debiendo recibir un certificado de presentación. Sin embargo, el Código de la Democracia permite a los ciudadanos solicitar su habilitación al CNE antes del cierre del padrón electoral, lo que les permitiría recuperar su derecho al voto.
Existen diversas excepciones que permiten a los ciudadanos evitar ser incluidos en el padrón pasivo. Entre ellas se encuentran el ejercicio del voto de manera facultativa (para ecuatorianos en el exterior), la realización de trámites de cambio de domicilio, la presentación de certificados de exenciones, el pago de multas, la obtención de certificados de apoliticismo y la solicitud de certificados provisionales.
Un factor importante que contribuye al crecimiento del padrón pasivo es la migración de ecuatorianos hacia otros países. El caso de Emma Jaramillo, residente en Long Island, Estados Unidos, desde 1998, ilustra esta situación. Jaramillo, quien migró con su familia en 1998, nunca se ha registrado para votar en Ecuador, a pesar de tener la opción de hacerlo de manera facultativa. Ella manifiesta no tener interés en la política ecuatoriana y recién votó en las elecciones de Estados Unidos hace dos años, donde el voto no es obligatorio. Al consultar su estado en la página web del CNE, se le indica que se encuentra en el registro pasivo y que puede habilitarse, pero no tiene planes de hacerlo.
El CNE continúa recibiendo solicitudes de habilitación hasta el 24 de junio. Estas solicitudes, junto con los cambios de domicilios habilitados entre el 3 y el 17 de abril, la información de decesos y las personas que hayan cumplido la edad legal para sufragar, serán utilizados para elaborar el registro electoral preliminar. Posteriormente, la ciudadanía y las organizaciones políticas podrán interponer reclamos administrativos en caso de detectar errores en este documento.
El padrón electoral depurado, que contendrá el listado final de electores, se publicará el 2 de julio, de acuerdo con el calendario electoral vigente. El CNE enfatiza la importancia de que los ciudadanos verifiquen su estado en el registro electoral y realicen los trámites necesarios para habilitarse, si así lo desean, con el fin de ejercer su derecho al voto en los próximos comicios. La actualización constante del padrón electoral es fundamental para garantizar la transparencia y la legitimidad del proceso democrático en Ecuador. El organismo electoral busca promover la participación ciudadana y asegurar que todos los ecuatorianos habilitados puedan ejercer su derecho al voto de manera informada y consciente.











