Asunción, Paraguay Este jueves 23 de abril, Paraguay recibirá un grupo de 25 migrantes que no fueron admitidos por Estados Unidos, como parte de un acuerdo de cooperación internacional entre ambos países. El objetivo principal es facilitar el retorno seguro y ordenado de estos individuos a sus países de origen.
Según declaraciones de Carlos Vera, presidente de la Comisión Nacional para Apátridas y Refugiados (CONARE), el acuerdo establece un mecanismo para el traslado de nacionales de terceros países de habla hispana que se encuentran en territorio estadounidense. Vera enfatizó que cada caso ha sido evaluado individualmente, respetando la soberanía paraguaya, las leyes migratorias y el derecho internacional.
Paraguay, en ejercicio de su soberanía, retiene en todo momento la facultad de aceptar o rechazar cada caso de manera individual, previa revisión de la información correspondiente , afirmó Vera, subrayando el control que mantiene el país sobre el proceso.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) jugará un papel crucial en la asistencia humanitaria inmediata a los migrantes. La OIM proporcionará alojamiento, alimentación y atención médica, sin costo alguno para el Estado paraguayo, facilitando posteriormente su regreso a sus respectivos países. Vera destacó que todo el proceso se llevará a cabo con estricto respeto a los derechos humanos, la dignidad y la seguridad de los migrantes, reafirmando el compromiso de Paraguay con la cooperación internacional.
Jorge Kronawetter, director de Migraciones, también enfatizó la importancia de la soberanía paraguaya en la toma de decisiones. Aseguró que Paraguay no ha renunciado ni renunciará a su derecho de decidir sobre cada caso, y que se realizarán todos los controles de seguridad necesarios dentro del marco de la potestad migratoria.
Las autoridades paraguayas han informado que la estancia de los migrantes en Paraguay no excederá los 30 días. Durante este período, se completarán los trámites necesarios para su repatriación a sus países de origen.
Este acuerdo de cooperación con Estados Unidos se enmarca en los esfuerzos de Paraguay por mantener una política migratoria responsable y humanitaria, al tiempo que cumple con sus obligaciones internacionales. La recepción de estos migrantes representa un desafío logístico y humanitario, pero las autoridades paraguayas se han mostrado preparadas para afrontarlo con el apoyo de la OIM y otras organizaciones internacionales.
La situación de los migrantes rechazados por Estados Unidos es compleja y refleja los desafíos que enfrentan los países de origen y tránsito en la gestión de los flujos migratorios. El acuerdo con Paraguay es un ejemplo de cómo la cooperación internacional puede contribuir a encontrar soluciones ordenadas y seguras para estas situaciones.
El gobierno paraguayo ha reiterado su compromiso con la protección de los derechos de los migrantes y con la promoción de una migración segura, ordenada y regular. La recepción de estos 25 migrantes es un paso importante en este sentido, y se espera que contribuya a fortalecer la cooperación entre Paraguay y Estados Unidos en materia migratoria.
La transparencia en el proceso y el respeto a los derechos humanos son pilares fundamentales de la política migratoria paraguaya. Las autoridades han asegurado que se tomarán todas las medidas necesarias para garantizar la dignidad y la seguridad de los migrantes durante su estancia en el país.
La OIM, con su experiencia en la gestión de flujos migratorios, brindará un apoyo invaluable en la asistencia humanitaria y en la coordinación de la repatriación de los migrantes. Su presencia en Paraguay garantizará que se cumplan los estándares internacionales en materia de protección de los derechos de los migrantes.
El gobierno paraguayo ha destacado la importancia de la cooperación internacional para abordar los desafíos migratorios de manera efectiva. La recepción de estos migrantes es un ejemplo de cómo los países pueden trabajar juntos para encontrar soluciones que beneficien a todos los involucrados.
La situación de los migrantes rechazados por Estados Unidos es un recordatorio de la necesidad de abordar las causas fundamentales de la migración, como la pobreza, la violencia y la falta de oportunidades. Paraguay, como país de origen y tránsito de migrantes, está comprometido con la promoción del desarrollo económico y social en la región, con el fin de reducir los incentivos para la migración irregular.
La recepción de estos 25 migrantes es un acto de solidaridad y un ejemplo del compromiso de Paraguay con los principios de la cooperación internacional y la protección de los derechos humanos. Las autoridades paraguayas han asegurado que se tomarán todas las medidas necesarias para garantizar una estancia digna y segura para los migrantes, y para facilitar su retorno a sus países de origen.










