El Gobierno de Estados Unidos ha iniciado el proceso de reembolso de aproximadamente 166.000 millones de dólares en aranceles que fueron anulados por el Tribunal Supremo en febrero. Esta decisión invalida una parte fundamental de la estrategia de imposición de aranceles implementada durante la presidencia de Donald Trump.
El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) ha lanzado la primera fase de los pagos, dirigida a una amplia gama de empresas estadounidenses afectadas. Se espera que esta fase inicial devuelva un total de 127.000 millones de dólares a las compañías elegibles.
El portal en línea, que se activó hoy, permitirá a alrededor del 63% de las empresas elegibles presentar la documentación necesaria para reclamar el reembolso de los aranceles que Trump había anunciado poco más de un año antes, basándose en la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA) de 1977.
Esta primera etapa se centra específicamente en los pagos arancelarios que aún están sujetos a revisión federal y, por lo tanto, no han sido liquidados de manera definitiva. Una vez que se aprueben las solicitudes de los importadores, el CBP estima que tardará entre 60 y 90 días en procesar y emitir los reembolsos.
Posteriormente, el sistema, denominado CAPE (Centralized Automated Payment Engine), se ampliará para incluir pagos relacionados con aranceles más antiguos que ya han sido liquidados.
Más de 3.000 empresas, incluyendo grandes corporaciones como Costco y FedEx, han presentado demandas contra la administración republicana para asegurar estos reembolsos. Muchas de estas acciones legales se iniciaron incluso antes de la decisión del Tribunal Supremo.
Desde la implementación de los aranceles, las empresas se enfrentaron a la difícil decisión de absorber los costos adicionales, reducir sus compras o trasladar el aumento de precios a los consumidores. Los expertos señalan que es poco probable que los consumidores reciban un reembolso de la diferencia que pagaron por los productos gravados con estos aranceles ahora anulados.
La decisión del Tribunal Supremo, tomada por una mayoría de 6 a 3, determinó que Trump no tenía la autoridad, en tiempos de paz, para invocar la IEEPA con el fin de imponer aranceles. El expresidente Trump criticó fuertemente la sentencia y, en respuesta, impuso un nuevo arancel global temporal del 10% bajo un nuevo marco legal.
El fallo del Tribunal Supremo afecta directamente a los llamados aranceles "recíprocos" que Trump impuso a los socios comerciales de Estados Unidos con el objetivo de reducir el déficit comercial. También impacta los aranceles adicionales del 25% que se aplicaron a México y Canadá para presionar a estos países a frenar el flujo de fentanilo.
El arancel actual del 10% entró en vigor el 24 de febrero, en virtud de la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, y tiene una vigencia de 150 días. Por lo tanto, está programado para expirar el 23 de julio. Después de esa fecha, solo podrá ser prorrogado por el Congreso.
La administración actual está trabajando para implementar el proceso de reembolso de manera eficiente y transparente, asegurando que las empresas afectadas reciban los fondos a los que tienen derecho. Se espera que este reembolso tenga un impacto significativo en la economía estadounidense, al devolver capital a las empresas y potencialmente estimular la inversión y el crecimiento.
El CBP ha proporcionado instrucciones detalladas y recursos en línea para ayudar a las empresas a presentar sus solicitudes de reembolso. Se alienta a las empresas elegibles a revisar cuidadosamente la información y a presentar su documentación lo antes posible para agilizar el proceso.
La decisión del Tribunal Supremo y el posterior proceso de reembolso representan un cambio importante en la política comercial de Estados Unidos. Si bien la administración actual ha adoptado un enfoque más multilateral y basado en reglas, el legado de los aranceles de Trump continúa teniendo un impacto en la economía global.
El futuro de la política comercial de Estados Unidos sigue siendo incierto, pero el reembolso de estos aranceles ilegales es un paso importante para restaurar la confianza en el sistema comercial internacional y promover un comercio justo y equitativo. La administración se compromete a trabajar con sus socios comerciales para abordar las preocupaciones comerciales y fomentar un crecimiento económico sostenible.











