El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, advirtió sobre los crecientes riesgos para la economía mexicana derivados del inestable panorama global, incluyendo las tensiones en Medio Oriente, el alza de los precios de la energía y la incertidumbre generada por las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). En una entrevista con Andrés Oppenheimer en CNN, Ebrard delineó los posibles impactos de una prolongación del conflicto en Irán, las negociaciones en torno al T-MEC y la postura de México frente a las presiones estadounidenses sobre su relación con Cuba, además de abordar el crecimiento económico interno y la reciente reforma judicial.
Ebrard enfatizó que, si bien un aumento en los precios del petróleo podría generar algunas ganancias a corto plazo para México, el saldo neto a largo plazo tendería a ser negativo. Entre más tiempo tome este conflicto, más efectos de carácter negativo tendremos, igual que muchos otros países , afirmó. Explicó que la estrecha vinculación de la economía mexicana con la estadounidense hace que cualquier desaceleración o inflación en Estados Unidos tenga un impacto significativo en México. Además, señaló que México, aunque exportador de petróleo, también importa gasolinas, lo que limita los beneficios de un alza en los precios del crudo. Yo creo que el saldo neto, cada semana que pasa, tenderá a ser más negativo que positivo , puntualizó.
Respecto al T-MEC, Ebrard reconoció la incertidumbre generada por las amenazas de Trump de abandonar el acuerdo y su crítica a las políticas comerciales existentes. Sin embargo, subrayó que abandonar el tratado tendría efectos negativos para las tres naciones involucradas. Detalló que ya se ha llevado a cabo una primera ronda de conversaciones con Estados Unidos, en la que México propuso renovar el tratado por una década adicional y discutir posibles ajustes en las reglas de origen. Ebrard consideró que la posibilidad de que Trump se retire del tratado es poco probable, dado el impacto económico que tendría en Estados Unidos y la complejidad de reemplazarlo antes de las elecciones presidenciales. No veo lógico hacer algo así , afirmó, argumentando que una salida del tratado generaría incertidumbre, inflación y dislocación de las cadenas productivas.
En cuanto a la relación con Cuba, Ebrard anticipó que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum continuará enviando ayuda a la isla a pesar de las presiones estadounidenses para que cese. Justificó esta postura argumentando la cercanía geográfica y cultural entre México y Cuba, así como la preocupación por la crisis humanitaria que enfrenta la isla. México va a seguir manejando ayuda humanitaria porque estamos muy preocupados , declaró.
Abordando la situación económica interna, Ebrard reconoció que el crecimiento económico de México ha sido menor al esperado en los últimos tiempos, citando la incertidumbre política y económica como un factor clave. Señaló que la tendencia de nearshoring (traslado de producción a México) que se observaba en 2023 y 2024 ha perdido dinamismo debido a los cambios en la política arancelaria y la falta de claridad en las reglas del juego. Sin embargo, destacó que México sigue siendo un destino atractivo para la inversión extranjera, especialmente en sectores como la manufactura avanzada y la robótica, gracias a su energía más barata y su ubicación estratégica. Mencionó el caso de McDonald s, que ha comenzado a producir en México materiales que antes importaba de Asia, lo que podría duplicar la industria del juguete en el país en un año y medio.
Ebrard también se refirió a las críticas sobre el estancamiento económico de México, señalando que esta es una preocupación recurrente desde hace años. Atribuyó la situación actual a la incertidumbre económica global y a los cambios en las reglas comerciales internacionales, que han frenado la inversión tanto nacional como extranjera. Reconoció que una parte de la inversión extranjera que se está retirando de Asia se dirige a otros países como Vietnam e India, pero estimó que México podría atraer aproximadamente el 11% de esa inversión en los próximos años, una vez que se reduzca la incertidumbre.
Finalmente, Ebrard abordó las críticas sobre la reciente reforma judicial, argumentando que es demasiado pronto para evaluar sus efectos. Defendió la reforma como un intento de abordar la corrupción en el sistema judicial, señalando que la última reforma en este ámbito se realizó hace más de dos décadas. Reconoció que la elección de jueces con el apoyo del partido de gobierno genera controversia, pero insistió en que los jueces electos sienten que tienen la misma legitimidad que el Poder Ejecutivo y que no están subordinados al gobierno. También justificó la eliminación de beneficios impositivos a las organizaciones no gubernamentales que luchan contra la corrupción, argumentando que existían abusos en la asignación de estas exenciones y que la medida busca evitar la corrupción.
En resumen, Marcelo Ebrard presentó un panorama complejo para la economía mexicana, marcado por los desafíos globales y las tensiones comerciales, pero también por las oportunidades que ofrece el nearshoring y la posición estratégica de México en América del Norte. Subrayó la importancia de reducir la incertidumbre y fortalecer las relaciones comerciales con Estados Unidos y Canadá para garantizar un crecimiento económico sostenible.










