Tras recibir un doctorado Honoris Causa en la Universidad de Bar-Ilan, el Presidente Javier Milei reafirmó su perspectiva sobre la situación global y la ética en la política, generando controversia con declaraciones sobre la convivencia con ciertas culturas. El mandatario argentino, en su primera actividad del día, fue ovacionado de pie por estudiantes e invitados especiales en la prestigiosa universidad israelí.
Milei aprovechó la ocasión para adelantar ideas centrales de su próximo libro académico y elogiar las reformas estructurales implementadas por Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Modernización del Estado. Durante su exposición, leyó un fragmento de Capitalismo, la divina maquinaria del paraíso , epílogo de su nueva obra.
Sin embargo, las declaraciones más resonantes del Presidente se centraron en el conflicto en Medio Oriente. Con determinadas culturas no vamos a poder convivir. Porque nosotros defendemos la vida y ellos nos van a querer matar , afirmó Milei en referencia a la guerra que involucra a Israel, Estados Unidos e Irán. Estas palabras, pronunciadas en un contexto de tensión internacional y a pocas horas de la expiración de la tregua entre Washington y Teherán, seguramente generarán debate.
La jornada de Milei comenzó con la ceremonia de entrega del doctorado Honoris Causa, un reconocimiento académico que recibió en medio de un ambiente festivo, con una versión rock and roll de la canción Libre como banda sonora. El Presidente se mostró visiblemente complacido, rodeado por los académicos de la universidad israelí.
El contexto regional es complejo. Israel, hasta hace pocos días, se enfrentaba al grupo terrorista Hezbollah, operando desde Líbano. La situación se complicó aún más con la exigencia de Donald Trump a Benjamín Netanyahu de suspender las operaciones militares para facilitar las conversaciones de paz entre Estados Unidos y el régimen chiíta iraní. Estas conversaciones, mediadas por Pakistán, avanzan con cautela, ya que Israel mantiene su desconfianza hacia los ayatollahs iraníes y no descarta una reanudación del conflicto en las próximas 48 horas.
La guerra en Medio Oriente ha provocado fracturas en las relaciones entre Estados Unidos y Europa, y ha sido objeto de críticas por parte de países latinoamericanos como Brasil, Colombia y México. En este escenario, Argentina se destaca como el único país de la región que expresa abiertamente su respaldo a Trump y Netanyahu. Milei será el único mandatario latinoamericano en viajar a Jerusalén para reafirmar su compromiso personal e ideológico con Israel.
Tras su discurso en la Universidad de Bar-Ilan, Milei y su comitiva regresarán a su hotel en Jerusalén, ubicado cerca del Muro de los Lamentos. A las 15:30 (hora local), el Presidente será recibido por Isaac Herzog, Presidente de Israel, quien le otorgará una Medalla de Honor en reconocimiento a su constante apoyo al estado israelí.
La relación entre Milei y Herzog se fortaleció tras el ataque de Hamas a Israel. Ambos presidentes visitaron juntos el kibbutz Nir Oz, devastado por la organización terrorista palestina, y desde entonces han mantenido un contacto constante.
La jornada de Milei culminará en Yeshiva Hebron, la academia talmúdica más importante de Israel. Allí, el Presidente, reconocido por su conocimiento en la religión judía, ofrecerá una disertación y recibirá una medalla de manos de los rabinos.
Milei llegó al auditorio de la universidad israelí con una fuerte custodia de seguridad, acompañado por Karina Milei (Secretaria General), Pablo Quirno (Canciller), Juan Bautista Mahiques (Ministro de Justicia) y el embajador Axel Wahnish. Durante su discurso, el Presidente también tuvo un momento de esparcimiento al observar a un estudiante de la universidad vestido con la camiseta de Boca Juniors. Tengo un ministro hincha de River que se queja -por Mahiques-, pero bueno alguna vez toca , comentó Milei con una sonrisa.
La visita de Milei a Israel se enmarca en un contexto geopolítico delicado, marcado por la incertidumbre y la tensión en Medio Oriente. Su firme apoyo a Israel y sus controvertidas declaraciones sobre la convivencia cultural seguramente seguirán generando debate a nivel internacional. La jornada del Presidente argentino en Jerusalén promete ser intensa y simbólica, reafirmando su postura ideológica y su compromiso con el estado israelí.










