La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, propuso este sábado una declaración formal en contra de cualquier intervención militar en Cuba, durante su participación en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, celebrada en Barcelona. La iniciativa, presentada en el marco de la Global Progressive Mobilisation (GPM), reafirma el compromiso de México con la independencia y soberanía del gobierno cubano.
En un discurso contundente, Sheinbaum enfatizó la importancia del diálogo y la paz como vías para la resolución de conflictos, instando a la comunidad internacional a priorizar estas herramientas sobre la coerción militar. Su propuesta fue realizada frente a líderes de la región, incluyendo al jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, y a los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Colombia, Gustavo Petro, y Uruguay, Yamadú Orsi.
La presidenta mexicana recordó la postura histórica de México en defensa de Cuba, destacando que el país ha sabido sostener sus principios incluso en soledad . Hizo referencia específica al año 1962, cuando México alzó la voz contra el bloqueo económico impuesto a Cuba, en un momento en que otros países optaron por el silencio. Hasta la fecha creemos, hablando de esa pequeña isla del Caribe, que ningún pueblo es pequeño, sino grande y estoico cuando defiende su soberanía y el derecho a la vida plena , declaró Sheinbaum.
La propuesta de Sheinbaum se inscribe en una tradición de política exterior mexicana que prioriza la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. Esta postura, arraigada en los principios constitucionales del país, ha sido un pilar fundamental de su diplomacia a lo largo de la historia. La presidenta subrayó que estos principios están más vivos que nunca en el escenario mundial actual.
Más allá de la defensa de la soberanía cubana, Sheinbaum aprovechó la oportunidad para abogar por un cambio radical en las prioridades globales. En línea con propuestas previas realizadas en el G20, instó a destinar el 10 por ciento del gasto mundial en armamento a un programa global de reforestación. En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida , afirmó, contrastando la lógica destructiva de la carrera armamentista con la necesidad urgente de abordar los desafíos ambientales y promover el desarrollo sostenible.
La iniciativa de reforestación, según la presidenta, permitiría impulsar un programa ambicioso que involucraría a millones de personas en la tarea de restaurar millones de hectáreas de bosques en todo el mundo. Esta propuesta refleja una visión de la política exterior mexicana que vincula la paz y la seguridad internacional con la justicia social y la protección del medio ambiente.
El discurso de Sheinbaum fue recibido con atención por los demás líderes presentes en la cumbre. Si bien no se han dado a conocer reacciones oficiales inmediatas, la propuesta de una declaración contra la intervención militar en Cuba podría generar un debate importante en el seno de la GPM y en otros foros internacionales.
La elección de Sheinbaum como la primera mujer presidenta de México, un hito histórico para el país, también fue mencionado en su discurso. La presidenta lo presentó como un ejemplo de los avances democráticos que se están logrando en México y en América Latina. Este logro, según Sheinbaum, refuerza el compromiso del país con los principios de igualdad, justicia y participación ciudadana.
La IV Cumbre en Defensa de la Democracia, que se celebra en Barcelona, reúne a líderes progresistas de todo el mundo para discutir los desafíos que enfrenta la democracia en el siglo XXI. La propuesta de Sheinbaum se enmarca en este contexto, buscando fortalecer los mecanismos de defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, así como promover una agenda de paz y desarrollo sostenible a nivel global.
La postura de México frente a Cuba ha sido históricamente de solidaridad y respeto, incluso en momentos de tensiones geopolíticas. La propuesta de Sheinbaum reafirma esta tradición y envía un mensaje claro a la comunidad internacional sobre la importancia de defender los principios de la no intervención y el derecho a la autodeterminación. La iniciativa también subraya el compromiso de México con la construcción de un mundo más justo, pacífico y sostenible.











