El gobierno de Chile anunció la eliminación definitiva de la franquicia tributaria del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), una medida enmarcada en el Plan de Reconstrucción Nacional y justificada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, como una respuesta a la ineficiencia y los abusos detectados en el sistema actual.
Quiroz argumentó que el Sence, pese a sus buenas intenciones originales, se convirtió en un mecanismo de malgasto de recursos públicos y un foco de irregularidades administrativas. Nadie que la haya analizado tiene una opinión positiva de su efecto. Lamentablemente, aquí el país malgastó una oportunidad , declaró el ministro, enfatizando la falta de impacto positivo en la productividad real.
La decisión ha generado una fuerte reacción en el sector de la capacitación laboral. Carlos Linares, presidente de la Asociación Metropolitana de Organismos Técnicos de Capacitación (AGMO), calificó la medida como un error histórico para el capital humano de Chile , advirtiendo sobre una posible sentencia de muerte laboral para miles de trabajadores que necesitan actualizar sus habilidades, especialmente frente a los desafíos de la Inteligencia Artificial. Linares destacó que la franquicia del Sence es, en muchos casos, la única vía para que la fuerza laboral chilena acceda a la nivelación de estudios.
Ante estas críticas, Hacienda asegura que el descuido de la capacitación no es una opción. El gobierno planea implementar un nuevo modelo basado en el aprendizaje en el trabajo, siguiendo ejemplos de países desarrollados para modernizar la formación laboral. Se buscará emular esquemas que permitan una formación más práctica y adaptada a las necesidades del mercado laboral.
El gobierno destaca tres puntos clave en su decisión: el malgasto de recursos, el foco de irregularidades y la necesidad de un nuevo modelo de capacitación. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.












