Berlín La relación entre Alemania e Israel se encuentra en un punto de tensión creciente, evidenciado por un reciente intercambio de declaraciones que ha generado preocupación en ambos países y en la comunidad internacional. El desencadenante fue una advertencia del canciller alemán Friedrich Merz al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre la posible anexión de facto de Cisjordania, una postura que ha sido reiterada por Berlín en el pasado.
A principios de semana, Merz y Netanyahu mantuvieron una conversación telefónica que inicialmente parecía rutinaria. Sin embargo, el posterior comunicado del portavoz de Merz, Stefan Kornelius, enfatizó la gran preocupación del canciller por la situación en los territorios palestinos y su firme oposición a cualquier anexión de facto de Cisjordania. Esta declaración fue amplificada a través de la cuenta oficial de Merz en la plataforma X, tanto en alemán como en inglés, con el mensaje contundente: I made it clear: There must be no de facto annexation of the West Bank .
Esta no es la primera vez que Alemania expresa su inquietud por las políticas israelíes en Cisjordania. En julio de 2025, tras una conversación similar entre ambos líderes, Merz ya había subrayado la necesidad de evitar cualquier paso hacia la anexión de la región, reafirmando la apuesta de Berlín por una solución de dos Estados, una solución que, según la parte alemana, no fue descartada por Israel incluso después del ataque terrorista del 7 de octubre de 2023.
La advertencia alemana, sin embargo, provocó una escalada verbal inesperada. El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, respondió con dureza a Merz, lanzando un ataque que evocó dolorosos recuerdos históricos. Señor canciller, los tiempos en que los alemanes les decían a los judíos dónde podían vivir y dónde no, han terminado y no volverán. No volverán a obligarnos a vivir en guetos, y menos aún en nuestra propia tierra , declaró Smotrich en X, en una clara referencia a la publicación del canciller alemán.
Smotrich, nieto de sobrevivientes del Holocausto, es una figura controvertida dentro del gabinete de Netanyahu, conocido por sus posturas ultraderechistas y sus declaraciones racistas, xenófobas y homófobas. Su origen en los Altos del Golán ocupados y su residencia actual en Cisjordania también son elementos relevantes para entender su perspectiva. Además, Smotrich se ha mostrado abiertamente desafiante frente al Tribunal Supremo de Israel, buscando posicionarse frente a Netanyahu en anticipación a posibles elecciones parlamentarias.
El momento elegido por Smotrich para su ataque fue particularmente sensible, ya que coincidió con Yom HaShoá, el Día de Conmemoración del Holocausto en Israel, una jornada de luto nacional en la que se recuerda a las seis millones de víctimas del exterminio nazi. En este contexto, la alusión a los guetos y la frase final de su publicación en X, Am Yisrael Chai ( El pueblo de Israel vive ), adquirieron un significado aún más profundo y controvertido.
Hasta el momento, el primer ministro Netanyahu no ha emitido ninguna declaración sobre el ataque de Smotrich al canciller alemán. Solo el embajador de Israel en Alemania, Ron Prosor, ha tomado la palabra, describiendo a Merz como un gran amigo de Israel y defendiendo la legitimidad de las discusiones entre ambos países, incluso en un día tan emotivo como Yom HaShoá. Sin embargo, Prosor también criticó duramente las declaraciones de Smotrich, acusándolo de instrumentalizar la memoria del Holocausto y distorsionar la realidad.
La controversia se produce en un momento en que Merz enfrenta críticas internacionales por su falta de una postura clara sobre la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) contra Netanyahu. En caso de que Netanyahu viajara a Alemania, el país estaría obligado a detenerlo y entregarlo a La Haya.
Este incidente no es aislado. Hace pocas semanas, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, reaccionó con vehemencia a una publicación en X del embajador alemán, Steffen Seibert, en la que se mencionaba la violencia de colonos israelíes contra habitantes de aldeas palestinas en Cisjordania. Seibert, quien pronto dejará su cargo en Tel Aviv, había defendido con firmeza los esfuerzos para lograr la liberación de los rehenes secuestrados por Hamás en Gaza, pero su mención de la violencia en Cisjordania provocó la ira de Saar.
El creciente distanciamiento entre Alemania e Israel, que se ha hecho evidente desde antes del 7 de octubre de 2023, se manifiesta en diversos aspectos. Las consultas intergubernamentales entre ambos países, que comenzaron en 2008 bajo la canciller Merkel, se han vuelto cada vez más espaciadas, con la última reunión celebrada en 2018. Además, Merz ha cuestionado el concepto de razón de Estado en relación con Israel, un principio que había sido defendido por Merkel como una responsabilidad política especial por la seguridad del país.
La divergencia de opiniones sobre la solución de dos Estados también es un punto de fricción constante. Mientras Alemania insiste en la necesidad de una entidad estatal palestina, el gobierno israelí rechaza esta posibilidad y continúa expandiendo los asentamientos en Cisjordania, considerados ilegales por la comunidad internacional.
La experta en Israel de International Crisis Group, Mairav Zonszein, señaló que el gobierno israelí ha atacado repetidamente a Alemania por defender los derechos humanos de los palestinos, incluso a riesgo de dañar su relación con su aliado europeo más importante. Zonszein instó al gobierno alemán a reconsiderar su enfoque frente al gobierno de Netanyahu.










