El precio de la tortilla, un pilar en la alimentación de los mexicanos, podría experimentar un nuevo incremento en los próximos días, con un aumento estimado entre 2 y 4 pesos por kilo. Productores de la industria argumentan que esta medida es necesaria para mitigar el alza de hasta el 20% en sus costos de operación, incluyendo la harina, renta, insumos e impuestos.
Esta posible alza ha generado preocupación entre los consumidores, quienes ya enfrentan una fuerte presión económica. Juanita, ama de casa, expresó su inquietud ante el encarecimiento de la canasta básica, preguntándose a dónde llegará la situación.
Los encargados de tortillerías señalan que, aunque algunos mantienen el precio alrededor de 20 pesos por kilo, sus márgenes de ganancia son cada vez más reducidos. Alberto Cruz, dueño de una tortillería, advierte que el aumento es indispensable para evitar el cierre de negocios, ya que todos los costos han aumentado significativamente.
Especialistas advierten que un incremento en el precio de la tortilla tendría un impacto inmediato en la inflación, dado que es un producto de consumo diario. El analista económico Víctor Sánchez Baños señala que la inflación afecta directamente a la población y que algunos sectores ya muestran incrementos descontrolados.
El encarecimiento no se limita a la tortilla. En las últimas semanas, el jitomate ha pasado de 40 a 80 pesos por kilo, la carne de res se mantiene por encima de los 230 pesos, y el pollo ha subido un 50%, alcanzando los 150 pesos por kilogramo. A pesar de los incrementos al salario mínimo, muchas familias consideran que este no es suficiente para cubrir sus necesidades básicas.
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