El gobierno federal se prepara para implementar recortes en el gasto público para compensar el subsidio de 5 mil millones de pesos otorgado a la gasolina y el diésel, aunque se asegura que los programas sociales no se verán afectados. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reveló esta estrategia durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, enfatizando la necesidad de mantener el apoyo a los combustibles para evitar un impacto inflacionario en la población más vulnerable.
Si bien el monto inicial del subsidio se reporta en 5 mil millones de pesos, la mandataria aclaró que este se compensa en parte con los ingresos generados por las exportaciones y el pago de Pemex al erario, correspondiente al 30 por ciento de su producción. Esto reduce el impacto neto del subsidio a aproximadamente 2 mil 500 millones de pesos.
Lo tenemos que mantener, y eso significa más austeridad, porque tenemos que garantizar los programas del bienestar, el apoyo a educación, el apoyo a salud, los programas de vivienda y la inversión, declaró la presidenta Sheinbaum. Entonces, por supuesto que cada semana estamos revisando los ingresos, los egresos y las proyecciones hacia el cierre de 2026.
La jefa del Ejecutivo federal subrayó la importancia del desarrollo económico del país y la inversión para asegurar el crecimiento económico proyectado, destacando el papel de los polos de bienestar en este proceso.
Ante las preguntas de los periodistas sobre la posibilidad de recortes específicos en áreas de la administración pública, la presidenta Sheinbaum confirmó que se están revisando y reduciendo gastos en diversas dependencias. Sí, estamos cerrando todavía muchos gastos, que decían: somos más que franciscanos acá , se tienen que reducir los gastos, estamos revisando todos los gastos, afirmó.
La mandataria aseguró que su gobierno es muy responsable en el manejo del presupuesto y busca reducir al máximo los costos operativos sin afectar la calidad de los servicios públicos. Hay muchos servicios del gobierno que deben seguir funcionando a la perfección. Nosotros nos apretamos al máximo para poder apoyar a la gente. Garantizar los programas de bienestar al que nos comprometimos y al mismo tiempo buscar el apoyo para que no haya inflación, porque la inflación afecta mucho a los que menos tienen, añadió.
El análisis de Skandia, titulado Mercado petrolero se enciende por chispa geopolítica , señala que el gobierno mexicano, a través de los estímulos fiscales al IEPS, está absorbiendo parte del incremento de los precios internacionales de los combustibles. Sin embargo, el reporte advierte que esta política tiene un costo para las finanzas públicas, ya que reduce los ingresos fiscales que normalmente se obtendrían por la venta de combustibles.
La decisión de mantener el subsidio a los combustibles se toma en un contexto global de tensiones geopolíticas que han provocado un aumento en los precios del petróleo. El gobierno mexicano considera que este apoyo es fundamental para proteger a la población de la inflación y garantizar el acceso a la energía.
La estrategia de austeridad que se implementará en otras áreas del gobierno busca equilibrar las finanzas públicas sin comprometer los programas sociales prioritarios. La presidenta Sheinbaum enfatizó que se revisarán todos los gastos para identificar áreas donde se puedan realizar recortes sin afectar la operación de los servicios públicos esenciales.
La mandataria no proporcionó detalles específicos sobre qué áreas del gobierno se verán afectadas por los recortes, pero aseguró que se tomarán medidas para reducir los costos operativos al máximo. Se espera que en las próximas semanas se den a conocer más detalles sobre esta estrategia de austeridad.
El gobierno federal ha reiterado su compromiso con el bienestar social y la estabilidad económica, y considera que el mantenimiento del subsidio a los combustibles es una medida necesaria para alcanzar estos objetivos. La estrategia de austeridad que se implementará en otras áreas del gobierno busca garantizar que se cuenten con los recursos necesarios para financiar los programas sociales prioritarios y mantener la estabilidad económica del país.
La revisión semanal de ingresos y egresos, así como las proyecciones hacia el cierre de 2026, permitirán al gobierno federal tomar decisiones informadas y ajustar su estrategia según sea necesario. La mandataria Sheinbaum Pardo enfatizó la importancia de la responsabilidad fiscal y la transparencia en el manejo del presupuesto público.
La implementación de esta estrategia de austeridad será un desafío para el gobierno federal, pero se considera necesaria para garantizar la estabilidad económica y el bienestar social del país. La mandataria Sheinbaum Pardo confió en que, con el apoyo de la sociedad y el compromiso de todos los servidores públicos, se logrará superar este desafío y alcanzar los objetivos planteados.










