La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo advirtió este lunes contra aquellos que busquen aprovechar la situación internacional y el incremento en el precio de los combustibles para aumentar los costos de los alimentos, asegurando que no existe justificación para ello. La mandataria enfatizó el apoyo del gobierno federal para mantener los precios de la gasolina magna por debajo de los 24 pesos el litro y el diésel en 28 pesos con 28 centavos, a pesar de que, sin esta intervención, la magna superaría los 30 pesos y el diésel los 32 o 33 pesos por litro.
En su conferencia mañanera, Sheinbaum Pardo remarcó que “no hay razón para que esto sea así”, y dirigió un llamado directo a productores, distribuidores e intermediarios para que eviten aprovecharse de la situación actual. “Si no estuviéramos interviniendo para apoyar el precio, la gasolina (magna) estaría más de 30 pesos el litro, y el diésel en 32, 33 pesos por litro”, puntualizó.
Para abordar esta problemática, la presidenta anunció que esta semana se reunirá con gasolineros y distribuidores de diversos productos. El objetivo de estas reuniones es negociar y asegurar que no haya excesos en los precios de los combustibles, así como de los productos de la canasta básica y alimentos esenciales como frutas, verduras y carnes, con el fin de proteger el bolsillo de las familias mexicanas.
Sheinbaum Pardo reconoció que la situación bélica en Medio Oriente ha tenido un impacto en los precios de algunos alimentos, como el jitomate y la carne de res. El precio del barril de petróleo se disparó por encima de los 100 dólares, lo que ha contribuido al aumento de estos costos. Sin embargo, subrayó que el gobierno federal ha tomado medidas para mitigar este impacto, como la eliminación de los impuestos (IEPS) en el precio de la gasolina. Esta medida representa una renuncia de 5 mil millones de pesos semanales para el erario público, pero busca mantener los precios accesibles para la población.
“Habrá razones temporales que estén más alto un precio de un producto que otro, pero nadie se debe aprovechar de la situación actual del precio de los combustibles. ¡Nadie! Debemos apoyar a las familias”, acentuó la presidenta. Reiteró que el precio de la magna no debe superar los 24 pesos y el del diésel los 28.28 pesos por litro, destacando que el gobierno está subsidiando entre 6 y 7 pesos por litro de gasolina al eliminar los impuestos asociados al precio de los combustibles.
Además, Sheinbaum Pardo insistió en su intención de alcanzar un acuerdo voluntario con los concesionarios de estaciones de servicio para que el precio del diésel se reduzca aún más, ya que este combustible tiene un impacto directo en el costo de las mercancías y, por ende, en el precio final de los productos que consumen las familias.
La presidenta reconoció que los precios de algunos productos, como el jitomate y la carne de res, han aumentado significativamente. Relató que el secretario de Hacienda, Edgar Amador, realizó una visita personal a diversos mercados para constatar la situación y confirmó que los precios están elevados. Atribuyó este fenómeno a la especulación de intermediarios y comercializadores.
“Sí, se fue a distintos lugares personalmente, me dijo que sí en efecto está muy altos algunos precios. Mucho tiene que ver también con que se aprovechan muchos intermediarios y comercializadores de los productos”, explicó Sheinbaum Pardo.
Por ello, además de la reunión con los gasolineros, la jefa del ejecutivo anunció que convocará a distribuidores de alimentos y productores, incluidos aquellos que participan en el acuerdo del Paquete contra la Inflación y la Carestía (Pacic). El objetivo es evitar que aumenten los precios de la canasta básica y de otros productos esenciales como frutas, verduras y legumbres, que en algunas regiones del país se encuentran a precios excesivamente altos.
“No puede subir la canasta básica, uno sólo de esos productos, sino otros como fruta, verdura, legumbres, que en algunos lugares están muy caros. No hay razón para que esto sea así”, concluyó la presidenta. La administración federal busca garantizar que las familias mexicanas tengan acceso a alimentos a precios justos, a pesar de las presiones inflacionarias externas.

