LIMA Perú anunció la reapertura de las mesas de votación el lunes 13 de abril para permitir que aproximadamente 63.000 ciudadanos que no pudieron ejercer su derecho al sufragio el domingo debido a problemas logísticos, como la falta de cédulas y ánforas, puedan hacerlo en sus respectivos centros de votación. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) extendió el horario de votación de 07:00 a 18:00 horas, según informó a través de su cuenta en X.
Los comicios del domingo estuvieron marcados por una serie de inconvenientes que generaron frustración y malestar entre los votantes y los candidatos. Retrasos de hasta tres horas en la apertura de las mesas de votación, la inasistencia de ciudadanos encargados de recibir a los votantes y la falta de materiales de sufragio fueron algunos de los problemas reportados en diversas zonas de Lima y otras regiones del país. Ante esta situación, las autoridades extendieron una hora el cierre electoral, hasta las 18:00 hora local, para las 27,3 millones de personas habilitadas para votar.
Los reportes de demoras se concentraron en distritos como Surco, Magdalena, San Isidro, Miraflores y San Juan de Miraflores, generando largas filas y malestar entre la población. El jefe del JNE, Roberto Burneo, anunció que se iniciarán acciones legales contra la empresa encargada de la distribución del material electoral.
A pesar de las dificultades, el conteo rápido de votos, realizado al cierre de las urnas, indicaba que Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, lideraba la votación con el 17,08% de los votos. En segundo lugar se ubicaba Rafael López Aliaga con el 15,66%. Con estos resultados preliminares, se anticipa un balotaje en junio, lo que prolongaría la incertidumbre política y económica que atraviesa el país andino.
Perú, el tercer mayor productor mundial de cobre, busca estabilizarse tras años de agitación política y un aumento de la inseguridad que han erosionado la confianza de los electores en las instituciones. Los comicios del domingo se llevaron a cabo con una treintena de candidatos presidenciales, reflejando la fragmentación política y la búsqueda de alternativas por parte de la ciudadanía.
La desconfianza en el gobierno y el parlamento es generalizada. Según la encuesta regional Latinobarómetro, más del 90% de los peruanos tienen poca o ninguna confianza en sus instituciones políticas, la cifra más alta de América Latina. Esta percepción se reflejó en las declaraciones de algunos votantes, como Luis Peña, un lustrabotas de 55 años, quien expresó su falta de esperanza y la ausencia de un candidato que represente sus intereses.
Los candidatos presidenciales ofrecieron una amplia gama de propuestas, desde políticas de extrema derecha e izquierda hasta enfoques empresariales y hasta un excomediante. La mayoría abogó por un cambio radical en el país, buscando abordar problemas como la corrupción, el crimen organizado y la inseguridad.
Keiko Fujimori, quien postula por cuarta vez a la presidencia, se ha presentado como una garantía del orden y la estabilidad económica, atrayendo a votantes preocupados por el aumento de la delincuencia. Sin embargo, su candidatura sigue generando polarización debido al legado de su padre, Alberto Fujimori, quien estuvo 16 años preso por abusos a los derechos humanos, y a sus propios problemas legales pasados. En una entrevista previa a las elecciones, Fujimori prometió expulsar a migrantes irregulares, atraer inversiones estadounidenses y alinearse con los gobiernos de derecha de la región.
Otro de los candidatos que emergió en la recta final de la campaña fue Ricardo Belmont, un empresario y periodista de 80 años, quien se posicionó en segundo lugar en las encuestas. Carlos Álvarez, un popular humorista e imitador de expresidentes, también ganó terreno en las encuestas con un mensaje antisistema, aunque su apoyo no se tradujo en los resultados electorales.
Rafael López Aliaga, un ultraconservador y exalcalde de Lima, también se perfiló como un contendiente importante, con ideas socialmente conservadoras. Por su parte, Roberto Sánchez, un candidato de izquierda, propuso indultar al expresidente Pedro Castillo, quien fue destituido en 2022.
Quienes pasen al balotaje se enfrentarán a un Congreso dividido, lo que podría dificultar la aprobación de leyes y aumentar el riesgo de destitución presidencial. Algunos candidatos han prometido cadena perpetua para los funcionarios corruptos y reducir el número de ministerios como medida de austeridad.
La inseguridad es una de las principales preocupaciones de los peruanos. Entre 2018 y 2025, los homicidios se duplicaron y las extorsiones se multiplicaron por ocho. La llegada de grupos criminales extranjeros ha exacerbado la violencia y la delincuencia, generando un clima de temor e incertidumbre. Los candidatos propusieron diversas medidas para combatir la inseguridad, incluyendo el aumento del papel de los militares en la seguridad interna y la posibilidad de retirar al país de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para aplicar la pena de muerte.
No es un cliché, pero es la elección más compleja en la historia del país , afirmó Piero Corvetto, jefe de la oficina electoral ONPE, en referencia a la complejidad del panorama político y la diversidad de opciones que se presentaron a los votantes. La reapertura de las mesas de votación el lunes busca garantizar que todos los ciudadanos puedan ejercer su derecho al sufragio y que los resultados finales reflejen la voluntad popular.









