Más de 60 mil personas en Perú podrán ejercer su derecho al voto este lunes, luego de que fallas en la entrega de material electoral impidieran que pudieran sufragar el domingo. El Pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tomó la decisión excepcional de extender la votación para ciudadanos afectados en Lima Metropolitana y en dos circunscripciones de Estados Unidos, respondiendo a un reclamo de la Defensoría del Pueblo por la gravedad de los inconvenientes registrados.
La resolución del JNE establece que las mesas de votación donde no llegó la documentación necesaria podrán instalarse este lunes entre las 7 y las 14 horas, considerando los diferentes husos horarios. El horario de votación se extenderá hasta las 18 horas, buscando garantizar que todos los electores puedan emitir su sufragio. Esta medida responde a que en Lima, específicamente, 63.300 ciudadanos no pudieron votar debido a la falta de boletas y la imposibilidad de habilitar 211 mesas.
Según el jefe de la ONPE, Piero Corvetto, la distribución del material electoral no se completó en 15 locales de votación en Lima Metropolitana, afectando a los distritos de San Juan de Miraflores, Lurín y Pachacamac. El proceso electoral ya había experimentado una extensión de dos horas en el cierre local, pasando de las 16 a las 18 horas, debido a retrasos en la entrega del material, problemas técnicos con la electricidad y fallas en la plataforma digital de la ONPE.
En estas elecciones generales, se eligieron un presidente y dos vicepresidentes, además de 60 senadores, 130 diputados y cinco representantes ante el Parlamento Andino. Para ganar en la primera vuelta, un candidato debía obtener al menos el 50% más uno de los votos, un escenario que las encuestas consideraban poco probable. La expectativa ahora se centra en conocer a los dos candidatos que avanzarán al balotaje del 7 de junio.
Keiko Fujimori, quien busca su cuarto intento de llegar a la presidencia, encabezó las últimas encuestas con alrededor del 15% de la intención de voto. Detrás de ella, cinco aspirantes se ubicaron con respaldos inferiores al 10%, lo que refleja un panorama político altamente fragmentado y mantiene abierta la definición del balotaje.
Entre los otros candidatos con posibilidades de avanzar a la segunda vuelta se encuentran los exalcaldes de Lima, Ricardo Belmont, con un discurso nacionalista y propuestas de renegociación de contratos de recursos naturales, y Rafael López Aliaga, un empresario que promueve créditos para pequeñas y medianas empresas (pymes) a través de la banca estatal.
También compiten Carlos Álvarez, una figura del espectáculo que propone medidas controvertidas como la salida de la Convención Americana de Derechos Humanos y la instauración de la pena de muerte para sicarios; Jorge Nieto, exministro de Defensa, que promete resolver la inseguridad en un plazo máximo de un año; y Alfonso López Chau, exdirector del Banco Central, que se enfoca en depurar la policía y atacar las finanzas del crimen organizado con herramientas tecnológicas.
En el extranjero, 1,2 millones de personas estaban habilitadas para votar en estos comicios. Las ciudades con mayor número de votantes peruanos en el exterior son Buenos Aires (115.097), Santiago de Chile (113.887), Madrid (105.493) y Barcelona (79.606).
El Consulado de Perú en Argentina difundió información sobre la modalidad para acceder a las más de 30 fórmulas presidenciales. Los ciudadanos pueden consultar su lugar de votación en el sitio web del organismo diplomático ingresando su documento de identificación. Es importante destacar que solo pueden votar en el exterior los ciudadanos peruanos que tengan su domicilio registrado en el extranjero en su DNI.
Para poder votar, se requiere presentar el DNI peruano vigente o vencido; no se aceptará ninguna otra documentación argentina. El horario de votación en el exterior fue de 7 a 17 horas del domingo 12 de abril. Las autoridades consulares recordaron que solo se puede elegir una opción por categoría y que no se deben agregar símbolos o marcas adicionales al voto para evitar su anulación.
Más allá de los candidatos, un elemento significativo de este proceso electoral es el ánimo social predominante. A diferencia de otras elecciones, se observa una sensación generalizada de apatía, incertidumbre y distanciamiento entre la ciudadanía y la política. La magnitud de la elección, que define la presidencia, el Congreso y representantes regionales, contrasta con el nivel de desconfianza generalizado.
Muchos votantes acudieron a las urnas más por obligación que por convicción, en un contexto marcado por la falta de información, la volatilidad de las encuestas y la gran cantidad de candidatos, lo que profundizó la confusión. Este escenario se combina con una fuerte fragmentación política y dudas sobre la gobernabilidad futura. Con decenas de partidos en competencia y antecedentes recientes de inestabilidad institucional, el proceso electoral se plantea una pregunta fundamental: si el resultado logrará generar un gobierno sólido o si la incertidumbre continuará marcando el rumbo del país.
La extensión del horario de votación, inicialmente de dos horas y ahora con esta prórroga excepcional, subraya las dificultades logísticas que enfrentó la ONPE en la organización de estas elecciones. Las autoridades electorales han pedido disculpas por los inconvenientes y han asegurado que están tomando medidas para garantizar que todos los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto. La atención ahora se centra en el escrutinio final y en la definición de los candidatos que disputarán el balotaje el 7 de junio.









