Un partido de fútbol dominical en San Vicente se transformó en un escenario de gestos políticos dentro del peronismo bonaerense, de cara a las elecciones de 2027. Intendentes y diputados, potenciales candidatos a la gobernación, se enfrentaron en un amistoso mientras el exministro Sergio Massa observaba desde fuera del campo.
El encuentro, disputado en el centro deportivo Padre Mujica, tuvo como protagonistas a intendentes de diferentes sectores del PJ. Federico Otermín (Lomas de Zamora), Gastón Granados (Ezeiza) y Federico Achaval (Pilar) integraron un equipo, que se midió a otro liderado por el diputado nacional Sebastián Galmarini. La presencia de estos dirigentes, que alguna vez respondieron a la línea del exministro Martín Insaurralde, sugiere la búsqueda de un espacio propio dentro del peronismo.
La provincia de Buenos Aires ya inició las maniobras para definir al sucesor de Axel Kicillof en 2027. Dentro del oficialismo, varios intendentes han manifestado sus aspiraciones, como Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Julio Alak (La Plata), junto al ministro Gabriel Katopodis. Por el sector más cercano al kirchnerismo, las intendentas Mayra Mendoza (Quilmes) y Mariel Fernández (Moreno) también se perfilan como posibles candidatas.
El partido en San Vicente, más allá del componente deportivo, representó un intento de los intendentes que alguna vez integraron el grupo de Insaurralde de mostrar fuerza y cohesionar un proyecto alternativo. Estos dirigentes, en su mayoría provenientes de la zona sur del Gran Buenos Aires, buscan ahora construir una candidatura que los represente.
El massismo también busca tener un lugar en la discusión por la gobernación. La participación de Sebastián Galmarini y del intendente de San Fernando, Juan Andreotti, en el amistoso de este domingo refleja esa intención. Sin embargo, lo que llamó la atención fue la presencia del intendente de Lanús, Julián Álvarez, conocido por su militancia en el ala camporista del peronismo.
Tras el partido, los dirigentes se reunieron en un asado en la quinta de San Vicente, un lugar con fuerte simbolismo histórico por haber sido propiedad de Juan Domingo y Eva Perón. Allí, las conversaciones se mantuvieron en reserva, aunque se presume que se abordaron posibles alianzas de cara a las elecciones de 2027.
Un dato relevante es la ausencia de representantes del Movimiento Derecho al Futuro (MdF), el espacio que impulsa el proyecto de Kicillof. Esta situación sugiere una clara demarcación entre los diferentes sectores del peronismo bonaerense y la búsqueda de alternativas a la conducción actual.
La presencia de Sergio Massa, aunque no como jugador, añadió un elemento de expectativa al encuentro. Su rol de observador podría interpretarse como un intento de posicionarse como un actor clave en la definición de la candidatura a gobernador.
El peronismo bonaerense se encuentra en un proceso de reconfiguración, con diferentes sectores buscando espacio y protagonismo. El partido de fútbol en San Vicente fue una muestra de esa dinámica, donde las ambiciones políticas se mezclaron con la camaradería deportiva. La provincia de Buenos Aires, el distrito más importante del país, se prepara para una elección crucial en 2027, y la disputa por la candidatura a gobernador ya comenzó. La reunión en la quinta de San Vicente, con el aroma a asado y las conversaciones a media voz, marcó un nuevo capítulo en esta historia. El futuro de la provincia, por ahora, se juega en los campos de juego y en las mesas de negociación. La estrategia de cada sector será fundamental para definir el rumbo del peronismo bonaerense en los próximos años. La ausencia de los representantes de Kicillof, por su parte, deja entrever una fractura que podría profundizarse con el paso del tiempo. El desafío para el peronismo será encontrar un candidato que pueda unir a las diferentes facciones y garantizar la continuidad del gobierno en la provincia.










