Cierre de campaña Nieto: Democracia directa
Durante su cierre de campaña, el candidato presidencial del partido Buen Gobierno, Jorge Nieto, enfatizó que su prioridad, en términos democráticos, es devolverle al Pueblo su derecho de intervenir por vía directa, sea plebiscito o referéndum, en materia de reforma constitucional . Esta promesa se centra en la reciente modificación de la Ley de Derechos de Participación y Control Ciudadano, específicamente la Ley N 31399, aprobada por insistencia en el Congreso de la República.
La ley modificada altera los artículos 40 y 44 de la Ley 26300. Anteriormente, el artículo 40 establecía que ciertas materias y normas, aquellas referidas al segundo párrafo del Artículo 32 de la Constitución, no podían ser sometidas a referéndum. La nueva norma extiende esta restricción, añadiendo que tampoco se podrán someter a referéndum aquellas que no se tramiten según el procedimiento establecido en el primer párrafo del artículo 206 de la Constitución Política .
Este último punto es crucial, ya que el primer párrafo del artículo 206 de la Constitución establece que toda reforma constitucional debe ser aprobada con mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso y, posteriormente, ratificada mediante referéndum. La modificación implica que el referéndum para una reforma constitucional solo podrá llevarse a cabo si el Congreso así lo aprueba, limitando la iniciativa popular.
La modificación del artículo 44 se refiere a la autoridad competente para convocar un referéndum. Bajo la ley anterior, la autoridad electoral era la encargada de convocar el proceso. Sin embargo, la nueva ley establece que, en el caso de una reforma constitucional, el referéndum deberá ser convocado por el Presidente de la República, por disposición del Congreso. Esto transfiere el control del proceso de convocatoria del poder electoral al poder ejecutivo, actuando bajo la dirección del legislativo.
Nieto argumenta que estas modificaciones restringen la participación ciudadana directa en las decisiones constitucionales más importantes del país. Su propuesta busca revertir estos cambios y garantizar que el pueblo tenga la última palabra en las reformas a la Constitución.
Además de su enfoque en el referéndum, Nieto también destacó la necesidad de restablecer el equilibrio de poderes en el país. La tradición constitucional peruana era de equilibrio de poderes, en donde cada uno de los poderes controla al otro para evitar dictaduras , afirmó el candidato durante su cierre de campaña. Esta declaración sugiere una preocupación por la concentración de poder en una sola rama del gobierno y la erosión de los controles y contrapesos que son fundamentales para una democracia saludable.
La promesa de Nieto de devolver el poder de referéndum al pueblo y restablecer el equilibrio de poderes se presenta como un pilar central de su propuesta de gobierno. En un contexto político marcado por la desconfianza en las instituciones y la creciente demanda de participación ciudadana, esta propuesta podría resonar entre los votantes que buscan una mayor voz en la toma de decisiones del país.
La Ley 31399 ha generado debate entre expertos en derecho constitucional y organizaciones de la sociedad civil, quienes argumentan que limita el derecho a la participación ciudadana y debilita la democracia. Sus críticos señalan que la modificación del artículo 40 restringe la posibilidad de someter a referéndum temas cruciales para el país, mientras que la modificación del artículo 44 concentra el poder de convocatoria en manos del poder ejecutivo y legislativo, reduciendo la autonomía del poder electoral.
El candidato Nieto ha aprovechado este debate para posicionarse como un defensor de la participación ciudadana y la democracia directa. Su promesa de revertir los cambios introducidos por la Ley 31399 busca atraer a los votantes que se sienten excluidos del proceso político y que buscan una mayor influencia en las decisiones que afectan sus vidas.
El cierre de campaña de Nieto se realizó en un ambiente de entusiasmo y esperanza entre sus seguidores, quienes coreaban consignas a favor de la participación ciudadana y el equilibrio de poderes. El candidato reafirmó su compromiso de trabajar por un Perú más justo, democrático y participativo, donde el pueblo tenga la última palabra en las decisiones más importantes del país. La efectividad de esta promesa en las urnas dependerá de la capacidad de Nieto para convencer a los votantes de que su propuesta es la mejor opción para el futuro del Perú.











