ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • viernes, 10 de abril de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

REPROGRAMACIÓN CELULAR: Primer ensayo en humanos busca revertir el envejecimiento

REPROGRAMACIÓN CELULAR: Primer ensayo en humanos busca revertir el envejecimiento

La posibilidad de revertir aspectos del envejecimiento ha dejado de ser un concepto experimental para avanzar hacia la práctica clínica. Por primera vez, científicos han iniciado un ensayo en humanos basado en la reprogramación celular parcial, una técnica que busca restaurar funciones deterioradas sin alterar la identidad de las células.

El estudio, publicado en la revista Nature, evaluará si este enfoque puede aplicarse de manera segura en personas, representando un avance significativo dentro de la medicina regenerativa, un campo que apunta a reparar tejidos dañados en lugar de solo tratar los síntomas.

La técnica se basa en la premisa de que las células del cuerpo envejecen y pierden capacidad funcional, pero conservan información que, en teoría, les permitiría recuperar características más jóvenes . La reprogramación celular implica activar genes específicos, conocidos como factores Yamanaka, identificados en 2006 por el científico Shinya Yamanaka, que demostró la capacidad de transformar células adultas en un estado similar al embrionario.

Sin embargo, la reprogramación completa borra la identidad celular, lo que es útil en investigación pero peligroso en un organismo vivo. La alternativa es la reprogramación parcial, que busca reiniciar aspectos del funcionamiento celular sin que la célula pierda su rol en el tejido, intentando rejuvenecerla sin alterar su función.

El ensayo clínico se centrará en pacientes con daño en el nervio óptico, incluyendo aquellos con glaucoma y, en una segunda etapa, con NAION. El tratamiento consiste en introducir tres de los factores Yamanaka directamente en las células del ojo, excluyendo el factor c-Myc debido a su asociación con el desarrollo de tumores.

Para llevar los genes al interior de las células, se utilizará un virus modificado como vehículo, y la activación de los genes estará controlada por un sistema regulado mediante un antibiótico, permitiendo encender o apagar el proceso para minimizar riesgos.

La técnica ha sido probada previamente en modelos experimentales. En estudios con ratones, la activación parcial de los factores Yamanaka mostró efectos positivos en la regeneración de tejidos como músculo, páncreas y retina, con recuperación de funciones deterioradas y mejoras en indicadores de memoria. La exclusión del factor c-Myc redujo los riesgos asociados a la proliferación celular descontrolada.

También se realizaron pruebas en primates sin observar efectos adversos relevantes ni desarrollo de tumores, un dato crucial para avanzar hacia ensayos en humanos.

El estudio inicial incluirá a 12 voluntarios y se enfocará en evaluar la seguridad del procedimiento. Los participantes serán monitoreados durante al menos cinco años para detectar posibles efectos tardíos. Aunque los resultados previos generan expectativas, el objetivo principal en esta etapa es confirmar que la técnica puede aplicarse sin causar daño. El desafío radica en evitar que las células pierdan su identidad, ya que un proceso descontrolado podría desencadenar efectos no deseados como tumores o alteraciones en el tejido.

La reprogramación celular ha despertado un fuerte interés en la comunidad científica y el sector biotecnológico, con múltiples iniciativas explorando su potencial en el tratamiento de enfermedades relacionadas con la edad. Empresas y centros de investigación en Estados Unidos, Europa y otras regiones trabajan en variantes de esta técnica para intervenir de manera más precisa sobre el envejecimiento celular.

Persisten interrogantes fundamentales, como si este enfoque realmente rejuvenece los tejidos o simplemente mejora su funcionamiento. Algunos especialistas consideran suficiente la recuperación de la función, mientras que otros buscan comprender en profundidad cómo se modifican las células con el paso del tiempo.

El inicio de este ensayo marca un punto de inflexión, ya que llevar una estrategia de este tipo desde el laboratorio hasta su aplicación en humanos es un proceso poco frecuente que requiere años de validación. Si los resultados confirman la posibilidad de restaurar funciones sin efectos adversos, el impacto podría ser significativo, avanzando hacia tratamientos que actúen sobre los mecanismos que originan las enfermedades.

En un contexto donde el envejecimiento está asociado a múltiples patologías, desde enfermedades neurodegenerativas hasta afecciones cardiovasculares, la posibilidad de intervenir directamente sobre el estado de las células abre un nuevo horizonte.

Por ahora, el foco está en la seguridad y en comprender los límites de esta tecnología. Sin embargo, el hecho de que haya comenzado a evaluarse en humanos señala que la ciencia está cada vez más cerca de modificar procesos que hasta hace poco parecían inevitables.

¿Te gusta estar informado?

Recibe las noticias más importantes de Latinoamérica directamente en Telegram. Sin Spam, solo realidad.

Unirme Gratis