El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo registró una variación mensual de 1,0%, según informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Este resultado superó las expectativas de los analistas, quienes preveían un rango de entre 0,8% y 0,9%, y representa la cifra mensual más alta desde enero de 2025 (1,1%). Con este aumento, la inflación acumula un alza de 1,4% en el primer trimestre y 2,8% en los últimos doce meses, manteniéndose dentro de la meta establecida por el Banco Central.
El dato de marzo es particularmente significativo ya que refleja el impacto del reciente shock petrolero derivado de las tensiones en Medio Oriente. Las hostilidades que se iniciaron a fines de febrero provocaron un aumento en el precio del barril por encima de los US$ 100, lo que llevó al gobierno chileno a neutralizar el Mecanismo de Estabilización de Precios del Combustible (Mepco) por primera vez, generando un alza considerable en los precios de los combustibles.
Los datos del INE confirman esta influencia. La división de transporte fue la que más contribuyó al resultado mensual, con un aumento de 2,6% y una incidencia de 0,320 puntos porcentuales sobre la variación total. Dentro de esta división, los combustibles para vehículos personales experimentaron un alza de 8,7%, aportando 0,285 puntos porcentuales, siendo el ítem de mayor peso. La gasolina, en particular, aumentó 8,2% en el mes, contribuyendo con 0,234 puntos porcentuales, y acumula un alza de 3,5% en lo que va del año. Es importante recordar que la decisión sobre el Mepco se comunicó el 23 de marzo y el aumento histórico de las bencinas se concretó el 25 de ese mismo mes.
Además de los combustibles, el transporte aéreo también presionó al alza. El transporte aéreo de pasajeros subió 15,8%, con una contribución de 0,114 puntos porcentuales, mientras que el transporte aéreo internacional aumentó 15,2%, aportando 0,072 puntos porcentuales. En contraste, el transporte en bus interurbano experimentó una caída de 24,1% en el mes, con una incidencia de -0,092 puntos porcentuales, y registra una variación acumulada de -6,8% en el año.
El componente de energía también mostró un aumento significativo, registrando un alza de 3,0% en marzo, convirtiéndose en el de mayor variación mensual entre los agregados especiales que publica el INE.
El IPC sin volátiles, por su parte, anotó 0,5% en el mes, lo que indica que una parte importante de la presión inflacionaria se concentró en precios de mayor sensibilidad coyuntural. El IPC excluyendo alimentos y energía marcó 0,8% mensual.
La división de alimentos y bebidas no alcohólicas, que tiene la mayor ponderación en la canasta con un 22,15%, subió 0,6% en el mes y aportó 0,131 puntos porcentuales. Dentro de este grupo, los tomates registraron el aumento más pronunciado, con un alza de 17,6% mensual y una incidencia de 0,052 puntos porcentuales, acumulando un incremento de 16,9% en lo que va del año. El componente de alimentos, considerado en los agregados especiales, también anotó 0,6% mensual.
En cuanto a vivienda y servicios básicos, la segunda división en ponderación con un 16,76%, registró una variación de apenas 0,1% en el mes y no acumula variación en el año, aunque a doce meses anota 2,9%.
La división de educación destacó por un aumento mensual de 5,5%, con una incidencia de 0,240 puntos porcentuales, siendo la segunda en importancia en el mes. Las cuatro clases que integran la división registraron alzas. La enseñanza media subió 7,2%, mientras que la universitaria aumentó 6,1%, contribuyendo con 0,084 puntos porcentuales. La enseñanza preescolar y básica anotó un alza de 6,5%, con un aporte de 0,097 puntos porcentuales. En términos acumulados, la división suma 5,7% en el año y 6,1% en doce meses.
En resumen, el informe del INE revela que la inflación en Chile está siendo influenciada por factores externos, como la guerra en Medio Oriente y el consiguiente aumento en los precios de los combustibles, así como por factores internos, como el alza en los precios de la educación. La evolución de estos factores será clave para determinar la trayectoria de la inflación en los próximos meses.










