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Julio Scherer: Un Tango con el Poder

Julio Scherer: Un Tango con el Poder
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Andrew Paxman y Enrique Krauze analizan el legado de Julio Scherer García a cien años de su natalicio, destacando su singular relación con las élites políticas y su implacable crítica al poder en México.

A cien años del nacimiento de Julio Scherer García, el periodismo mexicano reflexiona sobre la figura fundadora de la revista Proceso y su impacto en la vida pública del país. Tanto el historiador británico-mexicano Andrew Paxman como Enrique Krauze, a través de sus recientes trabajos y publicaciones, exploran la complejidad de Scherer, su visión crítica y su particular forma de interactuar con el poder.

Paxman, autor de Mexican Watchdogs: The Rise of a Critical Press since the 1980s (University of North Carolina Press, 2025), describe la relación de Scherer con el poder como un tango : un baile de seducción mutua e improvisación, pero nunca de conquista. En contraste con la sumisión y formalidad que caracterizaba la relación de la mayoría de los periodistas del siglo XX con los políticos, Scherer se acercó a ellos, cultivó amistades y, a través de estas conexiones, obtuvo información privilegiada que enriqueció los reportajes de Proceso. Sin embargo, Paxman subraya que Scherer no se limitó a reproducir declaraciones oficiales, sino que ofreció retratos íntimos y críticos de los políticos, como se evidencia en sus libros Los presidentes , La terca memoria y Estos años .

El historiador destaca que Scherer conocía a los políticos como seres humanos, lo que le permitía ofrecer análisis más profundos y matizados. Esta capacidad de establecer relaciones personales sin comprometer su independencia periodística fue clave para el éxito de Proceso como un medio crítico y relevante en el panorama mediático mexicano.

Paxman también aborda la tendencia a santificar a Scherer, reconociendo que, si bien es comprensible dada su trayectoria y constancia frente a las amenazas, el propio Scherer no buscaba esa glorificación. De hecho, en sus propias obras, admitió errores de juicio, como el caso de su amistad con Carlos Hank González, gobernador del Estado de México, a quien aceptó un regalo de un coche, un acto que posteriormente lamentó. Esta honestidad y autocrítica, según Paxman, son parte integral del legado de Scherer.

Por su parte, Enrique Krauze, quien publicará una biografía de Scherer con Planeta en el contexto de su centenario, se enfoca en la intimidad del periodista, en las pérdidas que lo marcaron y en la severidad con la que se exigía a sí mismo. Krauze busca adentrarse en la vida personal de Scherer, más allá de la imagen del periodista implacable, para comprender mejor sus motivaciones y su visión del mundo.

La revista Proceso, en su edición de abril de 2026, dedica un espacio importante al legado de su fundador, abordando su papel en el periodismo mexicano y su función social y política. La publicación no se limita a una revisión biográfica, sino que busca ofrecer una memoria del amigo que compartió ideales y convicciones.

El nombre de Julio Scherer García, según Proceso, es sinónimo del periodismo del siglo XX mexicano, de un periodista fascinado por el poder, pero siempre crítico con él. Su capacidad para navegar entre las élites y mantener su independencia periodística lo convirtió en una figura clave en la historia del periodismo en México.

La obra de Paxman, Mexican Watchdogs , se presenta como la primera historia narrativa de la prensa mexicana contemporánea, basada en entrevistas con periodistas. Este libro, que se suma a la trayectoria de Paxman, que incluye biografías de Emilio Azcárraga Milmo y William Jenkins, así como el volumen colectivo Los gobernadores , ofrece un análisis exhaustivo del desarrollo del periodismo crítico en México desde la década de 1980.

En resumen, tanto Paxman como Krauze coinciden en la importancia de Julio Scherer García como una figura fundamental en el periodismo mexicano. Su legado no solo reside en la fundación de Proceso, sino también en su singular forma de entender la relación entre el periodismo, el poder y la sociedad. Su capacidad para mantener una postura crítica sin caer en la confrontación estéril, su honestidad intelectual y su compromiso con la verdad lo convierten en un referente para las generaciones de periodistas que le siguieron. La conmemoración de su centenario es una oportunidad para reflexionar sobre el papel del periodismo en la defensa de la democracia y la rendición de cuentas en México.

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