La Federación de Asociaciones de Mujeres Gitanas Fakali ha alzado su voz en el Día Mundial del Pueblo Gitano para reivindicar la figura de sus mayores y la persistencia de una identidad cultural que, a pesar de siglos de opresión y políticas de asimilación, se mantiene firme en Europa. La organización describe la supervivencia de la cultura gitana como un milagro , enfatizando la importancia crucial de la transmisión intergeneracional como el eje central de su legado comunitario.
Fakali subraya que la identidad romaní trasciende la mera representación superficial, rechazando la idea de que se limite a una marca, un color o un solo día al año . En su lugar, la define como el resultado de una construcción histórica de siglos, un legado que conlleva tanto honor como responsabilidad. La federación afirma recibir este legado con orgullo, haciendo una clara alusión al papel fundamental de los mayores como depositarios y transmisores de la memoria y los valores culturales. Sin respeto a quienes nos precedieron no hay identidad posible. Sin su palabra, sin sus consejos y sin su ejemplo, no hay transmisión. Y sin transmisión, no hay pueblo , declara la organización en un comunicado.
La reivindicación de la memoria y el respeto a los mayores se entrelaza con una denuncia contundente de las desigualdades que afectan a la comunidad gitana en materia de salud y esperanza de vida. Fakali señala que la esperanza de vida del pueblo gitano en Europa es hasta quince años menor que la media, mientras que en España esta diferencia asciende a una década. La federación vincula esta preocupante brecha a desigualdades estructurales profundamente arraigadas, que se manifiestan en la pobreza, la exclusión social y las dificultades en el acceso a derechos básicos. Perdemos a nuestros mayores hasta diez años antes que el conjunto de la ciudadanía , explican, destacando la urgencia de implementar una atención específica y políticas sociales sostenidas que aborden estas disparidades.
La comunidad gitana insiste en que su herencia no se mide en términos de bienes materiales ni se encuentra registrada en libros, sino que reside en la memoria colectiva, la estructura familiar y una visión del mundo donde el cuidado mutuo ocupa un lugar central. En este contexto, las personas mayores son consideradas el pilar fundamental de la sociedad gitana, donde no se concibe el olvido ni el abandono, y su experiencia es valorada como una fuente inagotable de sabiduría.
En un contexto europeo marcado por el envejecimiento demográfico, Fakali denuncia la invisibilidad de la situación de las personas mayores gitanas y exige a los poderes públicos y a los medios de comunicación que abandonen los estereotipos y los enfoques simplistas. La federación reclama una comunicación rigurosa, respetuosa y comprometida con la verdad , rechazando la perpetuación de prejuicios arraigados, como la atribución de un patriarcado gitano inamovible.
Fakali enfatiza que existen más lazos que unen a las personas que diferencias que las separan, especialmente cuando se trata de valores universales como el respeto, la protección y la dignidad de la infancia y de las personas mayores. La organización concluye afirmando que estos valores son la base de cualquier sociedad justa y que la comunidad gitana representa el presente y el futuro de su memoria y de su patrimonio. Somos el presente y el futuro de nuestra memoria y de nuestro patrimonio , reafirman, subrayando su compromiso con la preservación de su identidad cultural y la lucha por la igualdad de derechos.
La federación Fakali, a través de esta reivindicación, busca no solo honrar a sus mayores, sino también sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de combatir las desigualdades y los prejuicios que aún persisten contra el pueblo gitano, garantizando así una vida digna y plena para todos sus miembros, especialmente para aquellos que han dedicado su vida a preservar su cultura y sus tradiciones. La organización insta a la acción conjunta de las instituciones, los medios de comunicación y la sociedad civil para construir un futuro más justo e inclusivo para la comunidad gitana en Europa y en España.












