Oviedo, 8 de abril de 2024 Asturias se enfrenta este miércoles a una situación de alto riesgo de incendios forestales, con doce focos activos en una decena de concejos, según informa el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA). A pesar de que cinco incendios han sido controlados, la comunidad autónoma permanece en alerta máxima debido a las elevadas temperaturas y los fuertes vientos que dificultan las labores de extinción.
Los incendios se han registrado en Allande, Belmonte de Miranda, Cabrales, Cangas de Onís, Cangas del Narcea, Llanes, Peñamellera Alta y Piloña. La mayoría de los focos son de escasa dimensión y se localizan en zonas de alta montaña, sin embargo, dos de ellos han alcanzado una extensión considerable. El incendio de Bustantigo, en Allande, ha sido controlado, mientras que el de Antoñana, en Belmonte de Miranda, continúa activo y representa una preocupación para las autoridades.
El consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo, declaró ayer que la situación estaba estabilizada , a pesar de la gravedad que implica la existencia de veintidós focos activos en ese momento. Calvo enfatizó que ninguno de los incendios comprometía la seguridad de las poblaciones, aunque reconoció la dificultad de las tareas de extinción debido a las condiciones meteorológicas adversas.
Según el índice diario de riesgo de incendios elaborado por la consejería, 55 de los 78 municipios asturianos se encontraban ayer en riesgo extremo, 19 en riesgo muy alto y los 4 restantes en riesgo alto. Las temperaturas máximas, aunque ligeramente más suaves que en días anteriores, se acercaron a los 27 grados, mientras que las rachas de viento superaron los 100 kilómetros por hora en algunos puntos de los Picos de Europa y alcanzaron los 70 km/h en otras zonas de la comunidad.
Para este miércoles, la alerta se mantiene, con los 78 concejos asturianos en riesgo muy alto de incendios. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé un nuevo descenso de las temperaturas máximas y la llegada de lluvias y chubascos a la Cordillera, que podrían ir acompañados de tormentas fuertes. Se espera que estas precipitaciones ayuden a mitigar el riesgo de incendios, pero también podrían complicar las labores de extinción en las zonas afectadas.
El consejero de Gestión de Emergencias ha atribuido el origen de esta nueva oleada de incendios, que comenzó el lunes, a la acción de "incendiarios". Calvo fue contundente al afirmar que "todos estos incendios no se producen de manera natural, sino porque hay delincuentes que los provocan". Esta declaración subraya la necesidad de reforzar las medidas de prevención y vigilancia para evitar futuros incendios intencionados.
Esta es la segunda oleada de incendios que registra el Principado de Asturias en lo que va de año, después de la que tuvo lugar a finales de febrero. Durante el mes de febrero, se contabilizaron 126 incendios forestales en Asturias, con una superficie media quemada de 10 hectáreas por incendio. En total, se quemaron 1.259 hectáreas, de las cuales 1.220 correspondían a matorral y monte bajo, 25 a pastizales y 14 a arbolado.
La Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei) ha recopilado estos datos, que evidencian la creciente preocupación por el riesgo de incendios forestales en la región. Las autoridades asturianas están trabajando en la implementación de medidas para prevenir y combatir los incendios, así como para investigar y sancionar a los responsables de los incendios intencionados.
Las labores de extinción continúan sin descanso, con la participación de equipos de bomberos, brigadas forestales y personal de Protección Civil. Se están utilizando medios aéreos y terrestres para controlar los focos activos y evitar que se propaguen a zonas más sensibles. Las autoridades hacen un llamamiento a la colaboración ciudadana, instando a la población a extremar las precauciones y a denunciar cualquier actividad sospechosa que pueda estar relacionada con los incendios.
La situación en Asturias es un reflejo de la creciente amenaza que representan los incendios forestales en todo el país, especialmente en los meses de primavera y verano. El cambio climático, las altas temperaturas y los fuertes vientos son factores que contribuyen a aumentar el riesgo de incendios, y la acción humana, ya sea por negligencia o intencionalidad, es la principal causa de la mayoría de los incendios. La prevención y la concienciación son fundamentales para evitar tragedias y proteger el patrimonio natural de Asturias y de toda España.











