La futura Cámara de Diputados estaría dominada por cinco partidos políticos, según un simulacro de representación parlamentaria realizado por el Instituto Aklla, basado en encuestas previas al 5 de abril. Los resultados definitivos se conocerán a partir del 12 de abril, pero el análisis proyecta una configuración del Congreso donde Fuerza Popular lideraría con 39 escaños, seguida de Renovación Popular con 30, y Juntos por el Perú con 29 representantes. Ahora Nación alcanzaría 23 escaños, y el Partido del Buen Gobierno obtendría 9.
Este escenario refleja una fragmentación del voto que podría profundizar la crisis de legitimidad del sistema político peruano, según el analista Andy Philipps, quien advierte sobre una democracia absolutamente debilitada y un sistema político ilegítimo . La distribución de escaños no sería uniforme a lo largo del país, con una marcada concentración en Lima y otras zonas urbanas, dejando a algunos partidos sin representación en regiones clave.
El simulacro revela una tendencia a la concentración del voto en las zonas urbanas, especialmente en Lima, donde Fuerza Popular y Renovación Popular podrían obtener 11 escaños cada uno. El Partido del Buen Gobierno y Ahora Nación conseguirían 5 y 2 escaños respectivamente en la capital. En regiones del norte, como La Libertad y Piura, el fujimorismo mantendría una fuerte presencia con 3 representantes en cada una, compartiendo los escaños restantes con Renovación Popular y Juntos por el Perú.
Sin embargo, la situación varía significativamente en otras regiones. En zonas como Tacna y Moquegua, Juntos por el Perú y Ahora Nación se perfilan como las únicas opciones de representación en la Cámara Baja. Esta disparidad regional se debe, en parte, a la limitada presencia de candidatos en el interior del país, en contraste con la concentración de esfuerzos en la capital.
Un ejemplo claro de esta tendencia se observa en el caso del partido de Rafael López Aliaga, que no registraría votos suficientes para obtener representación parlamentaria en Cusco. Situación similar se repetiría en Apurímac y Puno, regiones donde el candidato no logró generar el apoyo necesario durante su reciente visita. El Partido del Buen Gobierno, liderado por Jorge Nieto, también enfrentaría dificultades para alcanzar los votos necesarios en regiones como Amazonas y Áncash.
La fragmentación del voto, según el análisis, favorece a aquellos partidos que logran un respaldo popular mínimo en cada zona, lo que resulta en una representación desigual y una menor conexión entre los parlamentarios y las necesidades específicas de cada región. Esta situación podría exacerbar las tensiones políticas y dificultar la gobernabilidad.
El retorno a la bicameralidad, según Philipps, agravaría aún más esta crisis de legitimidad. La falta de una representación proporcional y equitativa podría generar desconfianza en las instituciones y erosionar la confianza de los ciudadanos en el sistema político.
La distribución proyectada de escaños sugiere que Fuerza Popular y Renovación Popular podrían tener un papel preponderante en la conformación de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, lo que les permitiría influir en la agenda legislativa y en la aprobación de leyes. Juntos por el Perú y Ahora Nación, con un número significativo de representantes, podrían actuar como fuerzas de oposición o buscar acuerdos estratégicos con los partidos mayoritarios.
El Partido del Buen Gobierno, con una representación más limitada, podría desempeñar un papel de mediación o enfocarse en la defensa de intereses específicos de las regiones donde cuenta con mayor apoyo.
En resumen, el simulacro del Instituto Aklla anticipa una Cámara de Diputados fragmentada y con una representación desigual a nivel regional. La concentración del voto en Lima y otras zonas urbanas, la limitada presencia de candidatos en el interior del país y el retorno a la bicameralidad podrían profundizar la crisis de legitimidad del sistema político peruano, generando desafíos para la gobernabilidad y la representación de los intereses ciudadanos. La realidad de esta proyección se confirmará a partir del 12 de abril, cuando se conozcan los resultados oficiales de las elecciones.










