Un video de una cámara municipal en Minneapolis contradice el relato inicial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sobre un tiroteo en enero que involucró a un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a dos ciudadanos venezolanos, Julio Cesar Sosa-Celis y Alfredo A. Aljorna. El DHS había afirmado que los hombres atacaron violentamente al agente, lo que justificó el disparo en defensa propia. Sin embargo, los cargos federales contra Sosa-Celis y Aljorna fueron retirados en febrero, y dos agentes de ICE fueron puestos en licencia administrativa por haber realizado declaraciones falsas bajo juramento.
El video de nueve minutos muestra un forcejeo de aproximadamente 12 segundos entre el agente federal y los dos hombres, lo que difiere significativamente del relato del agente de un enfrentamiento de tres minutos. Además, el video parece refutar las repetidas afirmaciones del DHS de que el agente fue golpeado con una pala para nieve o un palo de escoba. En el video, uno de los hombres sostiene una pala, pero la deja caer antes de que comience el forcejeo, y la pala permanece en el suelo nevado durante todo el incidente.
La Fiscalía federal está investigando el caso, y los agentes que hicieron declaraciones falsas podrían enfrentar despido o cargos penales, según un portavoz de ICE. La abogada de Sosa-Celis, Robin Wolpert, y el abogado de Aljorna, Frederick J. Goetz, declinaron comentar sobre el video, citando las investigaciones en curso.
El incidente ocurrió durante la Operación Metro Surge , un despliegue de varios meses del DHS en las áreas metropolitanas de Minneapolis y St. Paul, dirigido a inmigrantes indocumentados. La operación resultó en más de 4,000 arrestos y, lamentablemente, en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales. La entonces secretaria del DHS, Kristi Noem, describió inicialmente las acciones de Sosa-Celis y Aljorna como un intento de homicidio de las fuerzas del orden federales .
Sin embargo, en febrero, el Departamento de Justicia presentó una moción para retirar los cargos contra los hombres, citando evidencia recién descubierta que contradice el relato previo de los agentes. Los fiscales federales habían proporcionado información incorrecta al tribunal, según el Departamento de Justicia.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, declaró que el video deja absolutamente claro que, al igual que en otras situaciones durante la Operación Metro Surge, el relato del Gobierno federal sobre lo ocurrido simplemente no coincide con los hechos .
Las agencias federales han ofrecido relatos contradictorios sobre el incidente desde el principio. El DHS, en su comunicado inicial del 15 de enero, afirmó que los agentes federales estaban intentando detener a Sosa-Celis cuando este huyó en su vehículo y luego a pie, resistiéndose y agrediendo violentamente al agente. La agencia también afirmó que otros dos hombres, incluido Aljorna, salieron de un apartamento cercano y atacaron al agente, golpeándolo con una pala para nieve o el mango de una escoba antes de que el agente disparara un tiro defensivo para defender su vida .
Al día siguiente, el Departamento de Justicia presentó una versión diferente en una presentación para respaldar los cargos penales contra Sosa-Celis y Aljorna. Según los fiscales, Aljorna conducía el vehículo que los agentes perseguían, huyó del auto y, junto con Sosa-Celis, golpeó al agente con una pala o una escoba.
Frederick J. Goetz, abogado de Aljorna, declaró en febrero a CNN que las afirmaciones del Gobierno de Trump de que su cliente y Sosa-Celis atacaron a agentes federales con un palo de escoba o una pala nunca ocurrieron . Goetz explicó que los agentes federales estaban siguiendo a Aljorna cuando este perdió el control del auto debido al hielo en la carretera y chocó contra un banco de nieve.
Según el abogado, Aljorna salió corriendo del auto y fue derribado por un agente de ICE a solo tres metros de su casa, donde Sosa-Celis estaba de pie. Aljorna logró liberarse del agarre del agente y corrió hacia su primo. Ambos se refugiaron detrás de la puerta y la cerraron cuando se efectuó el disparo.
Después del tiroteo, Sosa-Celis describió haber estado involucrado en un forcejeo con agentes federales mientras ayudaba a Aljorna a escapar del arresto. Sus relatos fueron corroborados por sus familiares y parejas en entrevistas y videos en vivo de sus llamadas al 911, que diferían de la declaración inicial del DHS.
Este incidente se suma a las crecientes preocupaciones sobre la Operación Metro Surge y las tácticas empleadas por las agencias federales durante la operación. La Operación Metro Surge ha sido objeto de críticas por su impacto en la comunidad inmigrante y por las acusaciones de uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes federales. La revelación del video y la retractación de los cargos contra Sosa-Celis y Aljorna plantean serias preguntas sobre la transparencia y la rendición de cuentas de las agencias federales en la aplicación de la ley de inmigración. La investigación en curso por parte de la Fiscalía federal podría arrojar más luz sobre los eventos que llevaron al tiroteo y determinar si se deben presentar cargos contra los agentes de ICE que realizaron declaraciones falsas.











