Cinco años después de los hechos ocurridos en medio de las protestas de 2021, la justicia condenó a siete años de prisión a un patrullero del antiguo Esmad por el disparo que dejó sin un ojo a la joven Leidy Natalia Cadena Torres.
Un juez condenó a siete años de prisión al patrullero del antiguo Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), Danilo José Núñez Zabaleta, por el disparo de un proyectil de bala de goma que dejó sin un ojo a la joven Leidy Natalia Cadena Torres durante un procedimiento ocurrido el 28 de abril de 2021.
La decisión judicial concluyó que el uniformado incurrió en el delito de lesiones personales con perturbación funcional permanente, luego de que se estableciera que accionó un arma menos letal en contravía de los protocolos establecidos para el uso de la fuerza.
De acuerdo con el fallo, el disparo fue realizado de manera directa contra la víctima, lo que le causó una lesión irreversible y una afectación permanente en su integridad física.
La jueza del caso impuso una pena de 84 meses de prisión, equivalente a siete años, y ordenó que el condenado cumpla la sanción en un establecimiento carcelario, en el pabellón destinado para servidores públicos. Asimismo, dispuso que, una vez la sentencia quede en firme, se emita la respectiva orden de captura.
En la decisión, la togada sostuvo que la actuación del patrullero se apartó de los lineamientos establecidos para el uso de este tipo de armamento, diseñado para el control de disturbios bajo parámetros específicos de proporcionalidad, necesidad y precaución.
El caso se remonta a las jornadas de protesta registradas en 2021, cuando múltiples denuncias por presunto uso excesivo de la fuerza por parte de integrantes del Esmad pusieron bajo la lupa la actuación de esa unidad policial, hoy transformada en la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo).
La sentencia reconoce que el impacto del proyectil no solo causó una lesión física grave, sino que dejó secuelas permanentes en la vida de la joven, al comprometer de forma definitiva una de sus funciones sensoriales.
En el mismo fallo, la jueza absolvió a Álvaro Ramírez Castro, otro funcionario que había sido vinculado al proceso penal por estos hechos. La decisión judicial lo exoneró de los cargos de lesiones personales con perturbación funcional permanente y abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto.
El expediente por la agresión contra Leidy Natalia Cadena Torres permaneció en la justicia ordinaria, luego de que se descartara su traslado a la justicia penal militar. En su momento, el alto tribunal que estudió el caso consideró que existían elementos suficientes para inferir un posible uso desproporcionado de la fuerza, razón por la cual el proceso debía seguir en la jurisdicción ordinaria.
La condena se suma a otros procesos judiciales abiertos por hechos ocurridos durante las manifestaciones de 2021, un periodo marcado por denuncias de violaciones a los derechos humanos, lesiones oculares y cuestionamientos sobre los procedimientos aplicados por cuerpos antidisturbios en medio de las protestas. La decisión judicial representa un hito en la búsqueda de justicia por los hechos ocurridos durante el estallido social de 2021, y podría sentar un precedente para casos similares que aún están en investigación.
La gravedad de la lesión sufrida por Leidy Natalia Cadena Torres, quien perdió la visión en uno de sus ojos como consecuencia del disparo, fue un factor determinante en la decisión del juez. El fallo judicial enfatiza la importancia de que las fuerzas de seguridad respeten los protocolos de uso de la fuerza, y que se investiguen y sancionen las conductas que vulneren los derechos humanos.
La absolución de Álvaro Ramírez Castro, el otro funcionario vinculado al proceso, se basó en la falta de pruebas suficientes para demostrar su participación directa en la agresión contra la joven. La jueza consideró que no se pudo establecer de manera clara que Ramírez Castro haya dado la orden de disparar o que haya tenido conocimiento de la intención de Núñez Zabaleta de utilizar el arma de manera indebida.
El caso de Leidy Natalia Cadena Torres se convirtió en un símbolo de la represión policial durante las protestas de 2021. Su historia, y la de otras víctimas de lesiones oculares, generó una gran conmoción en la opinión pública y puso en evidencia la necesidad de reformar los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad.
La condena a Danilo José Núñez Zabaleta es un paso importante en la búsqueda de justicia para las víctimas de la violencia policial durante las protestas de 2021. Sin embargo, aún quedan muchos casos por investigar y juzgar, y es fundamental que las autoridades sigan trabajando para garantizar que se respeten los derechos humanos y que se sancione a los responsables de abusos de poder. La sentencia también subraya la importancia de mantener la independencia del poder judicial y de garantizar que los procesos se lleven a cabo de manera transparente y justa.












