El Teleférico de Quito suspendió sus operaciones este lunes por la tarde debido a las intensas lluvias y tormentas eléctricas que azotaron la ciudad, activando los protocolos de seguridad establecidos para la protección de los usuarios. La paralización del servicio comenzó a las 14:00, coincidiendo con un alto flujo de turistas y residentes que buscaban disfrutar del atractivo turístico durante el feriado de Semana Santa.
La administración del Teleférico informó al diario EXPRESO que la medida se implementó de manera rigurosa, asegurando que no había personas dentro de las góndolas al momento de la suspensión. El protocolo de seguridad, según explicaron, contempla la detención del embarque de pasajeros ante lluvias de mediana o alta intensidad y la presencia de tormentas eléctricas. Además, se procede a trasladar a las personas que se encuentren en las cabinas a las estaciones y se apaga el sistema hasta que las condiciones climáticas permitan una operación segura.
A pesar de la correcta aplicación de los protocolos, la interrupción generó frustración entre algunos visitantes. Mercedes Gaona, una de las afectadas, expresó su descontento: No venimos gratis, pagamos para poder subir. Imagínese más de cuatro horas arriba con frío . Javier Pilco, otro usuario, manifestó su decepción: Me llevo una mala impresión del Teleférico .
Alrededor de 100 personas quedaron varadas en la estación Cruz Loma durante aproximadamente tres horas. Afortunadamente, no se reportaron heridos. El Cuerpo de Bomberos de Quito (CBQ) se desplegó en el lugar para brindar asistencia y apoyo a los usuarios, atendiendo cualquier eventualidad que pudiera surgir.
Una vez que la tormenta amainó y se verificó la seguridad, el Teleférico reanudó su funcionamiento, trasladando a todos los visitantes de regreso a la base. La empresa enfatizó que los protocolos de seguridad son informados a los usuarios antes de su ingreso, con el objetivo de garantizar su bienestar y el correcto funcionamiento del sistema.
La suspensión del servicio pone de manifiesto la vulnerabilidad de este tipo de atracciones turísticas ante las condiciones climáticas adversas, especialmente en una ciudad como Quito, donde las lluvias son frecuentes, sobre todo durante la temporada de lluvias, que se extiende generalmente de noviembre a abril. La administración del Teleférico ha reiterado su compromiso con la seguridad de los usuarios y la aplicación estricta de los protocolos establecidos.
Este incidente se suma a otros eventos similares que han afectado el funcionamiento del Teleférico en el pasado, siempre relacionados con fenómenos meteorológicos. La empresa ha invertido en sistemas de monitoreo y alerta temprana para anticiparse a las condiciones climáticas desfavorables y tomar las medidas preventivas necesarias.
La situación también ha generado debate sobre la necesidad de mejorar la infraestructura y los sistemas de seguridad del Teleférico, así como la importancia de informar de manera clara y oportuna a los usuarios sobre los riesgos y las medidas de precaución que deben tomar. Algunos expertos sugieren la implementación de sistemas de evacuación más eficientes y la capacitación del personal en la atención de emergencias.
El Teleférico de Quito, inaugurado en el año 2005, es uno de los principales atractivos turísticos de la capital ecuatoriana. Ofrece a los visitantes una vista panorámica de la ciudad y acceso a parques y senderos en la zona alta. Su funcionamiento es fundamental para la economía local, generando empleo y promoviendo el turismo.
La administración del Teleférico ha anunciado que se realizará una evaluación exhaustiva de los protocolos de seguridad y se tomarán las medidas necesarias para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro. Se espera que en los próximos días se presenten los resultados de esta evaluación y se anuncien las mejoras que se implementarán.
Mientras tanto, se recomienda a los usuarios consultar el pronóstico del tiempo antes de planificar su visita al Teleférico y estar atentos a las indicaciones del personal de la empresa. La seguridad de los usuarios es la prioridad principal, y se tomarán todas las medidas necesarias para garantizar una experiencia segura y agradable.











