Una empresaria brasileña de 39 años enfrenta graves problemas de salud tras someterse a una bioplastia glútea en una clínica irregular de Brasilia. Natália Teixeira, quien buscaba mejorar su apariencia antes de su matrimonio, fue víctima de un procedimiento que prometía resultados rápidos y sin riesgos, pero que resultó en una cascada de complicaciones potencialmente mortales.
Teixeira acudió a una clínica que ofrecía el Protocolo TX-8 , supuestamente basado en insumos naturales como péptidos de colágeno. Sin embargo, análisis posteriores revelaron la aplicación de silicona industrial y aceite mineral tipo Synthol, sustancias peligrosas para la salud.
Durante su luna de miel en Europa, la paciente desarrolló una grave infección bacteriana, inflamación y dolor en la zona tratada, lo que obligó a interrumpir el viaje. Al regresar a Brasil, fue hospitalizada con síntomas de sepsis, requiriendo 13 internaciones, seis de ellas en cuidados intensivos. El tratamiento con corticoides provocó un aumento de peso de 55 kg, además de diabetes, hipertensión y problemas articulares y visuales.
Actualmente, Teixeira sufre dolor crónico, nódulos inflamatorios, afectaciones en su salud mental, daño en el nervio ciático y dos hernias de disco. La clínica donde se realizó el procedimiento operaba sin licencia sanitaria y realizaba intervenciones invasivas sin autorización. El biomédico responsable fue detenido en 2023 por presunta manipulación de productos terapéuticos, aunque luego quedó en libertad provisional.
Investigaciones judiciales lo vinculan a la muerte de su exesposa en 2018, también por la aplicación de Synthol, aunque fue previamente absuelto. El caso de Teixeira ha permitido incorporar informes de otras pacientes afectadas y se ha ordenado actualizar los antecedentes del imputado. Teixeira espera una cirugía para retirar las sustancias y utiliza las redes sociales para advertir sobre los peligros de estos procedimientos no regulados.
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