El Instituto Nacional Cardiovascular (Incor) de EsSalud reporta más de 350 casos de infarto agudo de miocardio anualmente en el Perú, promediando un paciente diario. Especialistas de la institución han alertado sobre un incremento preocupante de estos eventos en personas menores de 50 años, un cambio significativo en el perfil tradicional de pacientes.
Según los médicos, este aumento está directamente relacionado con factores de riesgo asociados al estilo de vida moderno, incluyendo una alimentación deficiente, sedentarismo y altos niveles de estrés. La aparición temprana de enfermedades crónicas como la hipertensión arterial (presente en el 47,5% de los pacientes con infarto) y la diabetes (33,9%) también contribuyen a elevar la probabilidad de sufrir un infarto. Otros factores relevantes son el tabaquismo, el colesterol elevado y la falta de actividad física, cada vez más comunes en la población joven, especialmente en edad laboral.
El cardiólogo Juan Manuel Menéndez señaló que, anteriormente, el infarto se consideraba una enfermedad de adultos mayores, pero actualmente se registran casos en personas menores de 40 años, vinculados al consumo de alimentos procesados y el sobrepeso. A nivel global, la Organización Mundial de la Salud estima que las enfermedades cardiovasculares causan cerca de 20 millones de muertes anuales, siendo la principal causa de fallecimiento en el mundo.
El Incor advierte que hasta el 50% de los pacientes experimenta señales previas al infarto hasta 48 horas antes, como fatiga extrema o molestias en el pecho. El síntoma más común durante el evento es un dolor opresivo en el tórax, que puede irradiarse a la mandíbula, hombros o abdomen, acompañado de dificultad para respirar, sudoración fría o mareos. El director del Incor, Luis Alberto Mejía, aclaró la diferencia entre infarto (obstrucción del flujo sanguíneo) y paro cardíaco (interrupción súbita de los latidos), aunque este último puede ser una consecuencia del primero.
La rapidez en la atención médica es crucial para minimizar el daño al corazón. Se recomienda realizar chequeos médicos a partir de los 30 años, mantener una alimentación equilibrada, evitar el tabaco, dormir adecuadamente y practicar al menos 150 minutos de actividad física semanal. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.












