Estados Unidos y la República Democrática del Congo (RDC) han llegado a un acuerdo para la deportación de migrantes provenientes de terceros países desde territorio estadounidense, según anunció el Ministerio de Comunicación congoleño este domingo 5 de abril de 2026. Las deportaciones comenzarán este mismo mes.
Kinsasa ha calificado la iniciativa como un dispositivo de acogida temporal , enfatizando que no se trata de un mecanismo de reubicación permanente ni de una externalización de las políticas migratorias de Estados Unidos. El gobierno congoleño asegura que mantendrá pleno control sobre las decisiones relativas a la admisión de los migrantes, sus condiciones de estancia, la posible retirada de su estatus temporal y los mecanismos para su eventual retorno.
La gestión logística y técnica de este dispositivo estará a cargo del gobierno estadounidense, a través de estructuras especializadas en movimientos de personas a nivel global. El tesoro público de la RDC no asumirá ningún costo financiero relacionado con la operación. Cada caso de deportación será examinado individualmente, respetando las leyes congoleñas y la seguridad nacional.
Los migrantes deportados serán ubicados en infraestructuras dentro de la ciudad-provincia de Kinsasa, con el objetivo de garantizar un seguimiento administrativo, de seguridad y humanitario eficaz . El acuerdo se produce en un contexto de acercamiento entre ambos países, buscando una solución al conflicto en las provincias orientales de la RDC, donde el ejército congoleño se enfrenta al grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), con apoyo de Ruanda.
Este acuerdo busca una gestión ordenada de los flujos migratorios, asegurando el cumplimiento de las normativas internacionales y los derechos de los migrantes involucrados. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.











