(Teherán, Irán). La escalada de tensiones en Medio Oriente alcanzó un punto crítico este domingo, tras el ultimátum lanzado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Irán, exigiendo un acuerdo para desbloquear el estratégico estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, bajo la amenaza de desatar un infierno . La respuesta de Teherán no se hizo esperar, con el lanzamiento de drones y misiles contra Israel y Kuwait, en el marco de un conflicto que se inició el 28 de febrero con ofensivas conjuntas de Israel y Estados Unidos contra la república islámica.
Las defensas aéreas de Kuwait e Israel informaron haber interceptado los ataques, mientras que la guerra continúa impactando severamente la economía global, exacerbada por los ataques iraníes de represalia contra aliados de Estados Unidos en el Golfo y el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial.
El ultimátum de Trump se produjo tras un ataque cerca de la planta nuclear iraní de Bushehr, que provocó evacuaciones y la condena de Rusia, que colabora en el funcionamiento de la planta, y del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). El incidente, el cuarto de su tipo en semanas, generó profunda preocupación, aunque el OIEA precisó que no se detectaron niveles de radiación en la zona.
Recuerden cuando le di a Irán diez días para HACER UN ACUERDO o ABRIR EL ESTRECHO DE ORMUZ , escribió Trump en su plataforma Truth Social. El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos , añadió, concluyendo con un rotundo ¡Gloria a DIOS! .
La respuesta de Teherán fue igualmente contundente. El general Ali Abdollahi Aliabadi, en un comunicado del Cuartel General Central Jatam al-Anbia, calificó el ultimátum de Trump como una acción impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida , advirtiendo que se les abrirán las puertas del infierno .
La situación se complica aún más con las afirmaciones de Trump sobre la muerte de muchos líderes militares iraníes en un ataque aéreo contra la capital, Teherán, acompañadas de un video que muestra explosiones nocturnas, sin especificar la fecha del ataque.
Paralelamente, continúan los esfuerzos por localizar a un aviador estadounidense tras el siniestro de un caza F-15 en el suroeste de Irán. Teherán afirma haber derribado la aeronave, mientras que medios estadounidenses reportan que fuerzas especiales rescataron a uno de los dos tripulantes, permaneciendo el otro desaparecido. El ejército iraní también asegura haber derribado un avión de ataque terrestre A-10 estadounidense en el Golfo. La búsqueda del piloto involucra a fuerzas populares y miembros de tribus junto con fuerzas militares , según el vicegobernador de la provincia de Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad, Fatah Mohamadi.
El ataque cerca de la planta nuclear de Bushehr causó la muerte de un guardia y obligó a la evacuación de 198 trabajadores rusos. El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, advirtió que los continuos ataques contra instalaciones del Golfo y del sur de Irán podrían provocar una lluvia radioactiva que podría terminar con la vida en las capitales del Consejo de Cooperación del Golfo, no en Teherán .
La capital iraní continúa siendo blanco de bombardeos. Un periodista de AFP observó una densa capa de humo gris cubriendo el horizonte de la ciudad. Los ataques estadounidenses e israelíes del sábado también alcanzaron una cementera y una terminal comercial en la frontera entre Irán e Irak, causando la muerte de una persona. Además, una planta petroquímica fue bombardeada, resultando en la muerte de cinco personas, según fuentes locales.
En Líbano, la confrontación entre el ejército israelí y el movimiento proiraní Hezbolá se intensifica. Bombardeos israelíes en el sur del país causaron la muerte de dos niñas y heridas a 40 personas, según el Ministerio de Salud libanés. El ejército israelí, por su parte, reportó la muerte de un soldado de 21 años en combate en el sur de Líbano, elevando a 11 el número de militares israelíes fallecidos en esa zona desde el 2 de marzo.
La situación en la región es extremadamente volátil y la posibilidad de una escalada aún mayor es inminente, con consecuencias impredecibles para la estabilidad global y la economía mundial. La comunidad internacional observa con preocupación la evolución de los acontecimientos, instando a todas las partes a ejercer la máxima moderación y buscar una solución diplomática al conflicto.











