El Gobierno de Panamá ha recibido un importante respaldo internacional tras las recientes detenciones e inspecciones de buques con bandera panameña en puertos de la República Popular China. Diversos gobiernos y organismos internacionales han manifestado su preocupación y condenado las acciones chinas, calificándolas como una amenaza a la estabilidad de las cadenas de suministro globales y una violación de la soberanía panameña.
Estados Unidos, Israel, Ucrania, Costa Rica, Honduras, Paraguay y Perú han emitido comunicados oficiales expresando su solidaridad con Panamá y defendiendo el respeto al derecho internacional marítimo. La Cancillería panameña ha destacado estos pronunciamientos como una defensa de su registro de naves y una condición esencial para el mantenimiento del comercio exterior.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, fue particularmente contundente al señalar que las tácticas empleadas por China buscan socavar la confianza en el sistema comercial internacional. Las recientes medidas de China contra los buques con bandera panameña generan gran preocupación por el uso de instrumentos económicos para socavar el Estado de Derecho en Panamá, una nación soberana y socio fundamental para el comercio mundial , declaró Rubio.
Rubio enfatizó que las detenciones, los retrasos y otros obstáculos a la circulación de los buques no solo socavan la estabilidad de las cadenas de suministro, sino que también aumentan los costos para las empresas y los consumidores, y erosionan la confianza en el sistema comercial global.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, expresó el respaldo de su país a la postura de Panamá, insistiendo en que la aplicación de la ley en el ámbito marítimo debe ser justa, técnica y libre de presiones políticas. Las detenciones desproporcionadas generan riesgos en el comercio legal, los costos y la confianza. La defensa del Estado de Derecho y la libertad de navegación interesa a todos , afirmó Saar.
El ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, también se pronunció en defensa de la soberanía panameña, afirmando que su país se mantiene firmemente junto a Panamá en la defensa de su derecho a tomar decisiones judiciales independientes. Cualquier intento de ejercer presión económica sobre embarcaciones con bandera panameña socava la estabilidad del comercio global. La libertad de navegación y el Estado de Derecho deben ser protegidos , resaltó Sybiha.
El Gobierno de Costa Rica ha expresado su profunda preocupación y la más firme condena por las medidas comerciales impuestas por China a los buques panameños, calificándolas de demoras e inspecciones arbitrarias e injustas que ponen en riesgo el comercio mundial. En un comunicado, Costa Rica reiteró su respaldo irrestricto al Derecho Internacional, en particular la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), y su apoyo y solidaridad incondicional con el pueblo y el Gobierno de Panamá.
La República de Honduras también ha manifestado su respaldo a Panamá, reiterando su compromiso con la soberanía de los Estados, la libertad de navegación, el comercio internacional basado en reglas y la aplicación objetiva y no discriminatoria de las normas marítimas internacionales.
El Gobierno de Paraguay condenó enérgicamente el hostigamiento comercial de China a Panamá, calificando las demoras y retenciones arbitrarias a buques panameños en puertos chinos como una clara presión que pone en riesgo el comercio mundial. Paraguay reiteró su solidaridad y apoyo a Panamá ante estas medidas perjudiciales e injustificadas.
Finalmente, el Gobierno de Perú abogó por el fortalecimiento de un sistema de transporte marítimo seguro, eficiente y basado en reglas, en línea con los estándares de la Organización Marítima Internacional (OMI).
Las acciones de China han generado una creciente preocupación en la comunidad internacional, ya que podrían tener un impacto significativo en el comercio global y en la estabilidad de las cadenas de suministro. El respaldo de estos países a Panamá subraya la importancia de defender el Estado de Derecho, la libertad de navegación y la soberanía de las naciones. La situación continúa siendo monitoreada de cerca por las autoridades panameñas y la comunidad internacional, a la espera de una resolución que garantice el respeto al derecho internacional y la estabilidad del comercio marítimo.












