La Fiscalía de Granada ha solicitado penas de cinco años de prisión, una multa de 3,9 millones de euros y el comiso definitivo de bienes a varios acusados por un presunto delito de blanqueo de capitales provenientes del tráfico de drogas. La acusación provisional, a la que ha tenido acceso Europa Press, detalla un entramado complejo diseñado para ocultar el origen ilícito de más de 1,3 millones de euros.
La investigación fiscal apunta a que uno de los principales acusados, utilizando las ganancias obtenidas a través del narcotráfico, adquirió diversos bienes con la ayuda de personas de su confianza. Estas personas, presuntamente, actuaron como testaferros para enmascarar la verdadera procedencia del dinero y evitar su rastreo por las autoridades. Además, se le acusa de ingresar sumas significativas de dinero negro en sus cuentas corrientes.
La Fiscalía sostiene que los acusados, actuando de manera coordinada, llevaron a cabo operaciones de compra de bienes muebles e inmuebles que eran absolutamente incompatibles con sus legítimas fuentes de ingresos. No se limitaron simplemente a disfrutar de las ganancias ilícitas, sino que, según la acusación, realizaron maniobras para ocultar y reintroducir el dinero en el circuito económico legal.
Para lograr este objetivo, los acusados habrían creado sociedades mercantiles que carecían de actividad real. Estas empresas se utilizaron como vehículos para canalizar el dinero procedente del tráfico de drogas y, posteriormente, sacarlo del territorio nacional mediante transferencias bancarias que aparentaban legalidad. La Fiscalía subraya que estas transferencias se realizaron con el fin de dar una apariencia de legalidad a los fondos ilícitos.
Otro de los métodos empleados, según la acusación, fue la adquisición de vehículos e inmuebles utilizando dinero en efectivo. En estos casos, se formalizaban contratos de compraventa con precios inferiores a los del mercado, lo que permitía justificar parcialmente la operación. Asimismo, se contrataban préstamos que eran inmediatamente cancelados con el pago en efectivo de dinero de origen ilícito, con el objetivo de justificar las cantidades acordadas en los préstamos. Esta práctica, según la Fiscalía, buscaba simular una operación financiera legítima y dificultar la detección del blanqueo de capitales.
El patrimonio no justificado aflorado por la Fiscalía asciende a 1.321.513 euros, una cifra que representa la suma de los bienes y el dinero en efectivo que los acusados no pudieron justificar con sus ingresos declarados. Este patrimonio incluye inmuebles, vehículos y cuentas bancarias, todos ellos susceptibles de ser objeto de comiso definitivo si son declarados culpables.
La Fiscalía destaca que la complejidad del entramado utilizado por los acusados demuestra una planificación meticulosa y una clara intención de ocultar el origen ilícito de los fondos. La creación de sociedades pantalla, las transferencias bancarias internacionales y la utilización de testaferros son elementos que, según la acusación, evidencian la sofisticación de la red de blanqueo de capitales.
El juicio contra los acusados se celebrará en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Granada entre el 8 y el 14 de abril. Durante el juicio, la Fiscalía presentará pruebas documentales y testimoniales para respaldar su acusación y demostrar la culpabilidad de los acusados en el delito de blanqueo de capitales. Se espera que el juicio sea de gran interés público, dada la gravedad de los delitos imputados y la complejidad del caso.
La investigación, que se ha prolongado durante varios meses, ha contado con la colaboración de diferentes cuerpos policiales y ha permitido desmantelar una red de blanqueo de capitales que operaba en la provincia de Granada. La Fiscalía confía en que la sentencia condenatoria contribuya a combatir el crimen organizado y a proteger la integridad del sistema financiero.
El caso pone de manifiesto la importancia de la lucha contra el blanqueo de capitales, un delito que facilita la financiación de actividades ilícitas y socava la estabilidad económica y social. La Fiscalía ha reiterado su compromiso con la persecución de este tipo de delitos y ha anunciado que continuará trabajando para desmantelar las redes criminales que operan en la provincia de Granada. La resolución judicial final determinará el alcance de las penas y el destino de los bienes incautados.












