Pamplona (EFE).- La procesión del Santo Entierro, considerado el acto central de la Semana Santa pamplonesa, ha vuelto a tomar las calles este Viernes Santo tres años después de que lo hiciera por última vez. La lluvia impidió, tanto en 2025 como en 2024, que la Hermandad de la Pasión del Señor de Pamplona, organizadora del evento, pudiera llevar a cabo esta arraigada tradición religiosa.
La procesión, que recorrió las principales calles del centro de Pamplona, contó con una amplia participación tanto de miembros de la Hermandad como de ciudadanos que quisieron acompañar al Señor en su camino hacia la tumba. El cortejo, compuesto por nazarenos ataviados con sus túnicas y capirotes, así como por imágenes religiosas sobre pasos portados a hombros, avanzó lentamente bajo un cielo gris, pero sin lluvia, permitiendo que el acto se desarrollara sin contratiempos.
La Hermandad de la Pasión del Señor de Pamplona ha trabajado arduamente para mantener viva esta tradición a lo largo de los años, superando las dificultades que se han presentado, como las inclemencias meteorológicas que impidieron su celebración en los dos últimos años. La procesión del Santo Entierro es un momento de recogimiento y reflexión para los fieles, que aprovechan para expresar su devoción y recordar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
La ruta de la procesión, que se mantiene fiel a la tradición, comenzó en la Plaza del Ayuntamiento, donde se encuentra la sede de la Hermandad, y continuó por las calles Mercaderes, Estafeta, Carlos III, Plaza del Castillo y Redín, para finalmente regresar al Ayuntamiento. A lo largo del recorrido, numerosos balcones y ventanas se engalanaron con flores y tapices religiosos, y los vecinos se asomaron para saludar y mostrar su respeto a la procesión.
La participación en la procesión del Santo Entierro es un acto de fe y devoción para los miembros de la Hermandad, que dedican gran parte de su tiempo y esfuerzo a la preparación y organización del evento. Además, la procesión es un importante atractivo turístico para la ciudad de Pamplona, que recibe a numerosos visitantes durante la Semana Santa que desean presenciar este acto religioso y cultural.
La vuelta de la procesión del Santo Entierro a las calles de Pamplona ha sido recibida con gran alegría por los ciudadanos y por la Hermandad de la Pasión del Señor de Pamplona, que ven en este acto una muestra de la vitalidad y el arraigo de la tradición religiosa en la ciudad. La procesión, que se ha convertido en un símbolo de la Semana Santa pamplonesa, es un momento de encuentro y convivencia para los fieles, que comparten su fe y su devoción en un ambiente de recogimiento y respeto.
La Hermandad de la Pasión del Señor de Pamplona ha expresado su agradecimiento a todos aquellos que han colaborado en la organización de la procesión, así como a las autoridades municipales y a los ciudadanos de Pamplona por su apoyo y comprensión. La Hermandad ha reafirmado su compromiso de seguir trabajando para mantener viva esta tradición religiosa y cultural, y de transmitirla a las futuras generaciones. La celebración de este año, tras las interrupciones climáticas, subraya la importancia de la perseverancia y la fe en la continuidad de las tradiciones locales. La procesión del Santo Entierro, una vez más, ha llenado las calles de Pamplona de fervor y recogimiento, marcando el clímax de la Semana Santa en la ciudad.











