ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • domingo, 5 de abril de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Cerro San Antonio: Violencia entre Runners y Ciclistas Escala en Piriápolis

Cerro San Antonio: Violencia entre Runners y Ciclistas Escala en Piriápolis
AudioNoticia DisponibleVer en Video (Formato TikTok)

El cerro San Antonio en Piriápolis, un espacio tradicionalmente compartido por deportistas, se ha convertido en el escenario de una creciente y preocupante escalada de violencia entre corredores y ciclistas. Lo que comenzó como una disputa por el uso de los estrechos caminos, conocidos como trillos, ha derivado en denuncias policiales, agresiones físicas y amenazas, incluso frente a menores de edad, generando una situación de inseguridad y tensión en la comunidad local.

El conflicto se centra en el uso de estos trillos, caminos sinuosos y estrechos que los propios deportistas han construido y mantenido a lo largo del tiempo para la práctica de sus disciplinas. Tanto runners como ciclistas utilizan el cerro San Antonio para entrenamientos y competencias, algunas de las cuales cuentan con el aval de la Intendencia de Maldonado. Sin embargo, la falta de una regulación clara y la creciente afluencia de deportistas han exacerbado las tensiones, llevando a enfrentamientos cada vez más violentos.

El pasado domingo, un incidente filmado captó la agresión de un corredor contra un ciclista adolescente, mientras descendía por uno de los trillos junto a otros niños. Las imágenes muestran al corredor abordando al ciclista y golpeándolo, mientras se escuchan insultos y amenazas dirigidas a ambos grupos. Este episodio, que se suma a una serie de incidentes previos, ha encendido las alarmas y ha puesto de manifiesto la gravedad de la situación.

Según testimonios recabados por Montevideo Portal, los enfrentamientos entre runners y ciclistas se remontan a varios meses atrás. Diego, organizador de actividades de ciclismo bajo el nombre Downhill, relató haber sido agredido por dos personas mientras retiraba una cinta colocada por los corredores como guía. Me agarraron, me empezaron a pegar. Yo me tiré al suelo y esperé lo peor , afirmó, reconociendo que la disputa se originó por la retirada de la cinta.

Por su parte, Roberto, organizador de los trayectos de runners, negó que su grupo ocupe trayectos ajenos y acusó a los ciclistas de no querer dialogar. Según su versión, el incidente del domingo se produjo cuando los ciclistas pasaron rozando a él y a sus hijos, lo que lo llevó a reaccionar y agredir al ciclista. Cuando vi todo eso, a uno le tiré. Venía todo un contexto previo y aproveché para reclamarle por la cinta , explicó, admitiendo que, de repetirse la situación, actuaría de la misma manera.

Ambos grupos se acusan mutuamente de invadir espacios y de generar conflictos. Los ciclistas denuncian que los corredores colocan cintas y obstáculos que dificultan su descenso, mientras que los runners se quejan de que los ciclistas circulan a alta velocidad y ponen en peligro su integridad física. Además, se han registrado denuncias de amenazas en redes sociales y de empujones a niños que circulaban en bicicleta.

La situación ha generado preocupación entre las autoridades locales, que se encuentran investigando los hechos y buscando una solución al conflicto. Fuentes de la Policía de Maldonado indicaron que están trabajando junto a la intendencia para determinar si existen permisos formales que habiliten a ambos grupos a utilizar los trillos del cerro San Antonio.

Tanto Diego como Roberto coinciden en que la situación actual es insostenible y que, si no se toman medidas urgentes, va a terminar mal . Ambos reconocen la necesidad de establecer reglas claras y de fomentar el diálogo entre las partes para evitar que la violencia siga escalando.

La disputa por el cerro San Antonio pone de manifiesto la importancia de una gestión adecuada de los espacios públicos y de la necesidad de promover una cultura de convivencia y respeto entre los diferentes usuarios. La falta de una regulación clara y la ausencia de un diálogo constructivo han llevado a una situación límite que requiere una intervención urgente de las autoridades locales y de los propios deportistas.

El cerro San Antonio, un lugar que debería ser un espacio de encuentro y de disfrute para todos, se ha convertido en un foco de tensión y de violencia. La solución a este conflicto pasa por establecer reglas claras, fomentar el diálogo y promover una cultura de respeto y convivencia entre los diferentes usuarios. De lo contrario, la escalada de violencia podría tener consecuencias irreparables para la comunidad local.

La Intendencia de Maldonado deberá analizar la situación con detenimiento y tomar medidas urgentes para regular el uso de los trillos del cerro San Antonio. Es fundamental establecer criterios claros y transparentes para la asignación de espacios y horarios, así como promover la creación de un comité de convivencia integrado por representantes de ambos grupos.

Además, es necesario fortalecer la presencia policial en la zona y garantizar la seguridad de los deportistas. La Policía de Maldonado debe investigar a fondo los incidentes denunciados y llevar a los responsables ante la justicia.

Finalmente, es fundamental promover una campaña de sensibilización para fomentar el respeto y la convivencia entre los diferentes usuarios del cerro San Antonio. Esta campaña debe dirigirse tanto a los deportistas como a la comunidad local en general, y debe destacar la importancia de compartir espacios y de resolver los conflictos de manera pacífica y constructiva.

¿Te gusta estar informado?

Recibe las noticias más importantes de Latinoamérica directamente en Telegram. Sin Spam, solo realidad.

Unirme Gratis