La presidenta Sheinbaum Pardo confirmó que México continuará enviando petróleo a Cuba, combinando asistencia humanitaria con acuerdos comerciales preexistentes. Esta decisión se toma en un momento crítico para la isla, que enfrenta una severa crisis energética y un bloqueo económico persistente, agravado recientemente por la llegada de un buque petrolero ruso a sus puertos.
Durante su comparecencia pública del 30 de marzo, la mandataria mexicana detalló que el apoyo no se limita únicamente a los hidrocarburos. “Hace dos días llegó un barco también con alimentación y con un buen número de toneladas” destinado a la población cubana, subrayando el compromiso de su administración con la ayuda humanitaria. Sheinbaum enfatizó que México seguirá brindando este tipo de asistencia, a pesar de las presiones externas.
La presidenta aclaró que el suministro energético se basa en dos pilares fundamentales: la ayuda humanitaria y los acuerdos comerciales de larga data entre ambos países. “Una cosa es la ayuda humanitaria y la otra son acuerdos comerciales que tenemos con Cuba; y eso tiene que ver también con el envío de petróleo”, explicó. Esta distinción resalta que la relación económica con Cuba es una “política de Estado consolidada”, no una medida improvisada de su gobierno.
El suministro de recursos energéticos es vital para la vida cotidiana en Cuba, donde la escasez de combustible, exacerbada por el bloqueo estadounidense, impacta directamente en el transporte, la producción de alimentos y, crucialmente, el suministro eléctrico. A pesar de que el expresidente estadounidense Donald Trump declaró no tener objeciones a que otros países provean crudo a Cuba, México reafirma su autonomía en política exterior, priorizando el cumplimiento de los acuerdos comerciales y la asistencia humanitaria frente a las presiones de Washington.
Sheinbaum aseguró que el gobierno mexicano seguirá “trabajando con ellos” tanto en el ámbito comercial como en el humanitario, garantizando la continuidad de los mecanismos de transferencia de recursos hacia la isla en los próximos días. Esta postura consolida a México como un socio comercial esencial para Cuba, en contraposición a los intereses geopolíticos de Estados Unidos que buscan aislar y estrangular económicamente a la isla.
La situación de Cuba ha atraído la atención y el apoyo de diversos actores internacionales. En las últimas semanas, misiones humanitarias solidarias de movimientos sociales y políticos, junto con envíos de China, Rusia y México, han demostrado que Cuba no está sola en su lucha contra las adversidades.
En un contexto global complejo, la decisión de México de mantener el flujo de petróleo a Cuba se inscribe en una tendencia de resistencia a las políticas de aislamiento y presión económica. Mientras que el mando militar iraní advierte que sus capacidades estratégicas “permanecen intactas en emplazamientos secretos” y promete “la rendición inevitable del enemigo”, y el Ejército israelí confirma el impacto de proyectiles en el área metropolitana de Tel Aviv tras una andanada de diez misiles, lanzando a su vez más de 400 ataques aéreos conjuntos con EEUU contra el país persa, la postura de México se centra en la cooperación y la solidaridad regional.
Paralelamente, en el Reino Unido, Keir Starmer ha convocado una cumbre para finales de esta semana con el objetivo de asegurar que el petróleo y el gas sigan fluyendo hacia el centro imperialista, evidenciando las diferentes prioridades y estrategias geopolíticas en juego a nivel mundial.
La continuidad del suministro energético mexicano a Cuba, por lo tanto, no solo representa un apoyo crucial para la isla caribeña, sino también una declaración de principios en la política exterior mexicana, reafirmando su compromiso con la soberanía, la cooperación y la asistencia humanitaria en un escenario internacional marcado por la tensión y la confrontación. La decisión de Sheinbaum Pardo subraya la importancia de mantener canales de diálogo y colaboración, incluso en medio de desacuerdos políticos y presiones externas, y destaca el papel de México como un actor independiente y solidario en la región.

