Luego de una semana marcada por el alza de las bencinas y dificultades en la comunicación, el gobierno de José Antonio Kast ha priorizado retomar el control de la agenda pública y avanzar con una de sus principales promesas de campaña: el endurecimiento de la política migratoria y la expulsión de extranjeros en situación irregular. A 20 días de iniciado su mandato, y tras una campaña donde incluso se estableció una cuenta regresiva para la salida de inmigrantes ilegales, dentro del oficialismo se reconoce una creciente expectativa por resultados concretos y rápidos.
En Palacio, existe la convicción de que el primer vuelo de expulsión será un hito clave. El Ejecutivo busca que este evento no solo se concrete, sino que también tenga un alto impacto comunicacional, sirviendo como una señal visible del cumplimiento de una promesa central de campaña. Por ello, se planea que el Presidente Kast capitalice políticamente este momento.
Este lunes, el nuevo director del Servicio Nacional de Migraciones (Sermig), Frank Sauerbaum, anunció que ya se están realizando gestiones para superar uno de los principales obstáculos: la relación con Venezuela, país de origen del 60% de las expulsiones pendientes. Esperamos que eso lo podamos hacer durante las próximas semanas , señaló Sauerbaum en el programa Desde La Redacción de La Tercera, sugiriendo que los primeros vuelos de expulsión o salidas podrían concretarse durante abril.
Sauerbaum también diagnosticó la existencia de desafíos administrativos heredados del gobierno anterior. Según detalló, el servicio presenta muchos desafíos y temas pendientes , incluyendo procesos que aún se realizan en papel y un funcionamiento que dificulta la aceleración de las medidas. A esto se suman cerca de 46 mil personas con decretos de expulsión vigentes que aún no han sido ejecutados.
La estrategia del Ejecutivo contempla una combinación de expulsiones, salidas voluntarias y un refuerzo de las fiscalizaciones, especialmente a empresas que contratan trabajadores sin regularizar su situación. Ya se está coordinando un despliegue conjunto con la PDI, Impuestos Internos y la Dirección del Trabajo, con el objetivo de ordenar un sistema que, según Sauerbaum, presenta vacíos y descoordinaciones.
La presión política por avanzar en esta materia está aumentando. Parlamentarios oficialistas coinciden en la necesidad de actuar con mayor rapidez, aunque con diferentes matices sobre los tiempos y las prioridades.
La diputada independiente, en cupo UDI por Antofagasta, Ximena Naranjo, enfatizó que la situación migratoria requiere avanzar con mayor celeridad. Ya estamos en una etapa donde las definiciones administrativas y los nombramientos debieran estar operativos, porque las demoras burocráticas terminan impactando directamente en la capacidad de respuesta del Estado . Naranjo advirtió que este es un tema que no admite demoras si queremos recuperar el control y dar señales claras de orden , y señaló que la ciudadanía espera pasar de los diagnósticos a la implementación con medidas concretas y sostenidas .
El senador republicano por Tarapacá, Renzo Trisotti, destacó que el gobierno ya está trabajando en esta materia, con un plan que se viene desarrollando desde antes del 11 de marzo y que en los próximos 90 días debería mostrar resultados concretos. La expulsión de migrantes ilegales debe ser efectiva, fortaleciendo medidas como vuelos de retorno voluntario y fiscalizaciones en sectores donde hay mayor informalidad .
Otros diputados de la misma tienda política han llamado a dar margen para la implementación de las medidas. La diputada Javiera Rodríguez sostuvo que el gobierno ha estado trabajando en esto desde antes de asumir, por lo que el proceso de desarrollo de esta agenda ha sido rápido y serio. Se hizo una promesa y se han realizado gestiones para llevarla a cabo, como nunca , aunque reconoció que no será de un día para otro .
En contraste, el diputado del Partido Republicano Luis Fernando Sánchez introdujo matices respecto de las prioridades, argumentando que con la crisis de los combustibles que estamos viviendo hoy las prioridades cambian un poco y creo que eso es lo que la gente espera . A pesar de ello, valoró los operativos policiales recientes y expresó su esperanza de que esas detenciones lleven a expulsiones de quienes se encuentran irregularmente en Chile .
El gobierno busca, por lo tanto, equilibrar la presión por cumplir su promesa de campaña con las urgencias económicas y sociales que enfrenta el país, mientras intenta coordinar una estrategia integral que aborde las complejidades del fenómeno migratorio. La efectividad de esta estrategia y su impacto comunicacional serán cruciales para consolidar el apoyo popular y mantener el control de la agenda política en los próximos meses. La mirada está puesta en abril, fecha en la que se espera que los primeros vuelos de expulsión se conviertan en una realidad tangible del nuevo gobierno.









