La candidata del PPSO a la presidencia de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez, ha anunciado una revisión profunda del manejo de fondos públicos dentro del Congreso, advirtiendo que cualquier irregularidad detectada no será objeto de negociación. La diputada electa, en declaraciones realizadas en el programa radiofónico Nuestra Voz, enfatizó su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas en el uso de los recursos estatales.
Jiménez, quien como abogada se propone analizar minuciosamente la documentación y las pruebas existentes, mencionó que ha recibido comentarios sobre posibles irregularidades en áreas como horas extras y viáticos. Expresó su esperanza de que las denuncias no se confirmen, ya que un consumo excesivo de viáticos, superando el 50% según lo que le han informado, sería cuestionable .
Me han hecho los comentarios. Yo, como abogada, tengo primero que ver las pruebas, ver la documentación para poder hacer una valoración jurídica adecuada. Evidentemente, voy a sentarme a ver cada uno de los temas, horas extras, el tema de los viajes , manifestó la diputada electa.
A partir del 1 de mayo, Jiménez planea solicitar los expedientes correspondientes y revisar cada una de las denuncias recibidas. Su postura es clara: si se confirman irregularidades, abusos o mal uso de fondos públicos, no habrá margen para acuerdos o compromisos. Hay cosas que no son negociables. Cuando usted ya identifica una ilegalidad, cuando usted identifica un abuso, cuando usted identifica un mal manejo de los fondos públicos, eso sí no es negociable , afirmó con firmeza.
La legisladora subrayó la importancia de resguardar los recursos públicos, recordando que estos pertenecen a los ciudadanos costarricenses. Destacó que el control administrativo dentro del Congreso, aunque distinto del trabajo de elaboración de leyes, es una función clave del Directorio Legislativo y debe ser igualmente relevante. Esa no es la parte de legislación, pero es fundamental, porque qué hace usted con legisladores que están generando proyectos de ley, pero la parte administrativa está mal y desordenada , indicó.
La llegada de Jiménez a la presidencia del Congreso parece casi segura, dado que el Partido Pueblo Soberano (PPSO) cuenta con una mayoría absoluta de diputados en la nueva asamblea. Esto le permitirá no solo impulsar su candidatura, sino también definir la conformación de las comisiones legislativas.
Sin embargo, la diputada electa también ha expresado su intención de moderar el uso de las comisiones investigadoras, argumentando que en los últimos años algunas de ellas han resultado ineficientes y han implicado un despilfarro de recursos públicos y tiempo parlamentario. Jiménez considera que estas instancias a menudo se han utilizado para fines de control político sin un fundamento sólido, generando cargas innecesarias tanto para los legisladores como para los jerarcas llamados a comparecer.
Se ha llamado a comisiones de investigación, donde se hacen presuntos controles políticos que, en realidad, lo que han hecho es despilfarrar los recursos públicos y el tiempo de los diputados, y además el de todos los jerarcas que en su momento fuimos llamados para distintas investigaciones que, en algunos casos, como en el mío, no tenían fundamento , señaló.
A pesar de reconocer que las comisiones investigadoras forman parte del reglamento legislativo y del ordenamiento jurídico, Jiménez propone orientar el trabajo legislativo hacia una agenda más enfocada en la aprobación de proyectos de ley y en la eficiencia en el uso del tiempo parlamentario. Su prioridad será impulsar cambios en el funcionamiento del Congreso y mejorar la calidad del debate legislativo.
En este sentido, la diputada electa indicó que su eventual gestión al frente del Congreso buscaría priorizar el avance de iniciativas y la eficiencia en el uso del tiempo parlamentario. Su prioridad será impulsar cambios en el funcionamiento del Congreso y mejorar la calidad del debate legislativo.
Jiménez ha manifestado en otras ocasiones su intención de limitar la labor de control político que efectúan los diputados, buscando un equilibrio entre la fiscalización y la productividad legislativa. Su visión es que el Congreso debe centrarse en la elaboración y aprobación de leyes que beneficien a la sociedad costarricense, sin descuidar la transparencia y la rendición de cuentas en el manejo de los recursos públicos.
La postura de Jiménez refleja un debate más amplio sobre el papel del Congreso y la necesidad de optimizar su funcionamiento. Mientras algunos sectores defienden la importancia del control político como herramienta para prevenir la corrupción y garantizar la transparencia, otros argumentan que un exceso de fiscalización puede paralizar el trabajo legislativo y afectar la eficiencia del Estado. La diputada electa parece inclinarse por una postura pragmática, buscando un punto medio entre ambos extremos.
La promesa de Jiménez de investigar las denuncias sobre irregularidades en el manejo de fondos públicos ha generado expectativas en la opinión pública y ha sido recibida con cautela por los diferentes sectores políticos. La transparencia y la rendición de cuentas son valores fundamentales en una democracia, y la ciudadanía espera que la nueva Asamblea Legislativa cumpla con su deber de velar por el buen uso de los recursos estatales. El futuro de la gestión legislativa y la confianza en las instituciones dependerán, en gran medida, de la capacidad de Jiménez para cumplir con sus promesas y liderar un Congreso más eficiente, transparente y responsable.









