La Empresa Azucarera San Buenaventura (EASBA), concebida como un proyecto estratégico para la agroindustria boliviana, enfrenta serias dificultades a más de una década de su puesta en marcha. Lejos de alcanzar la producción proyectada de 1,25 millones de quintales de azúcar al año, en 2025 apenas logró producir 255.148 quintales, operando por debajo del 50% de su capacidad industrial. La situación financiera de la empresa es precaria, con un presupuesto de Bs 89,2 millones que superó sus ingresos de Bs 64,3 millones, generando una pérdida de Bs 20 millones en ventas debido a incumplimientos contractuales.
Según información revelada en la rendición pública de cuentas del 26 de marzo, la planta de EASBA está diseñada para procesar 7.000 toneladas de caña por día, pero en 2025 la capacidad máxima alcanzada fue de 3.200 toneladas diarias. Fernando Quinteros, gerente industrial de EASBA, atribuyó esta baja productividad a diversos factores que impiden la utilización plena de la capacidad instalada. En 2025, se procesaron 147.747 toneladas de caña, resultando en la producción de 255.148 quintales de azúcar y 1.858.300 litros de alcohol. El mejor desempeño registrado hasta la fecha fue en 2020, con el procesamiento de 185.600 toneladas de caña y la producción de 320.267 quintales de azúcar y 1.021.617 litros de alcohol.
La historia de la EASBA muestra un crecimiento inicial en los primeros años de operación. En 2015, se procesaron 17.017 toneladas de caña y se obtuvieron 8.134 quintales de azúcar. En 2016, el procesamiento de caña aumentó a 78.860 toneladas, elevando la producción de azúcar a 109.464 quintales y la de alcohol a 1.335.868 litros. Sin embargo, este crecimiento no se acercó a los niveles proyectados en el diseño original, y desde 2020 la empresa ha experimentado fluctuaciones y retrocesos en su desempeño, evidenciando una falta de estabilidad.
Las condiciones climáticas adversas, los retrasos en el inicio de la zafra y las limitaciones en cuanto a maquinaria son factores que inciden directamente en los resultados productivos. Ángel Rivas, gerente técnico de la empresa, informó que en 2025 se dejaron de cosechar más de 8.400 toneladas de caña debido a las lluvias y al inicio tardío de la cosecha. Las lluvias han empezado en octubre. La zafra el año pasado inicio el 1 de septiembre, fue la más tardía en la historia de la EASBA , explicó.
En el ámbito financiero, la ejecución parcial del presupuesto de 2025, que alcanzó los Bs 66,4 millones de los Bs 89,2 millones programados (74,4% de ejecución), supera el nivel de ingresos de la empresa, confirmando su condición deficitaria. Los ingresos de EASBA en 2025 ascendieron a Bs 64,3 millones, provenientes principalmente de la venta de azúcar (79% del total) y, en menor medida, de la venta de alcohol (19%). El resto de los ingresos se obtuvo de la venta de energía eléctrica, melaza y otros servicios, con una participación marginal.
La pérdida de aproximadamente Bs 20 millones por el incumplimiento de dos contratos de venta de cerca de 60.000 quintales de azúcar con las Fuerzas Armadas, uno de los principales clientes de la empresa, agrava aún más la situación financiera. EASBA depende en gran medida del mercado estatal, lo que la hace vulnerable a los incumplimientos contractuales.
Ovidio Aponte, Coordinador general de la Unidad Comercial, reconoció que, si bien la empresa se autosustenta en cuanto a gastos, no es rentable debido a las deudas acumuladas con el Banco Central de Bolivia (BCB) por los tres créditos que financian el proyecto, que en conjunto superan los Bs 1.800 millones.
Ante este panorama, la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP) ha anunciado una propuesta de ruta crítica que contempla auditorías integrales a las empresas públicas, incluyendo la EASBA. Pablo Camacho, director de la OFEP, informó que se pondrá a disposición la información para su análisis independiente y se buscará determinar los daños ocasionados en estas empresas.
La OFEP ya presentó al ministro de la Presidencia toda la propuesta para la ruta crítica para poder determinar todo el daño, para hacer una auditoría integral y luego analizar qué camino se va a tomar con estas empresas y obviamente tratar de recuperar los $us 8.500 millones que se llevaron de las reservas internacionales al construir estas plantas , indicó Camacho.
La OFEP también prevé poner a disposición la información sobre las empresas estatales a analistas, universitarios y otros para que puedan realizar comparaciones y exportar datos, con el objetivo de transparentar la gestión y revelar la verdad sobre el uso de los recursos públicos.
Camacho advirtió que varias empresas estatales ya se encuentran en una situación de quiebra técnica, debido a que sus pérdidas acumuladas superan su patrimonio, y la EASBA figura entre los casos más representativos. Señaló que la empresa, concebida como un proyecto estrella dentro del proceso de industrialización, actualmente opera con problemas financieros y sin haber cumplido sus compromisos crediticios.
El director de la OFEP también criticó la planificación y ejecución de los proyectos, señalando que se adquirió maquinaria que no se adecúa a las necesidades productivas y que algunos proyectos fueron ejecutados sin garantizar condiciones esenciales como materia prima, energía o logística. La viabilidad de algunos proyectos industriales también fue cuestionada, al señalar que fueron ejecutados sin garantizar condiciones esenciales como materia prima, energía o logística.











