El consumo de carne en Venezuela se sitúa entre 13 y 15 kilos por persona al año, una cifra que, según la Confederación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Venezuela (Confagan), necesita incrementarse. José Agustín Campos, presidente de la organización, destacó que la producción ganadera en el país es predominantemente en manos de pequeños y medianos productores, quienes enfrentan dificultades para acceder a financiamiento y programas de apoyo gubernamentales.
Campos, en declaraciones a Unión Radio, señaló que el 78% de los productores venezolanos posee el 80% del rebaño ganadero nacional. Esta estructura, según el líder gremial, define a la ganadería venezolana como una ganadería popular , basada en la labor de pequeños y medianos emprendedores. Sin embargo, estos productores se ven limitados por la falta de acceso a los fondos de inversión necesarios para mejorar sus operaciones y aumentar la productividad.
Uno de los principales obstáculos que enfrentan estos productores es la dificultad para acceder a la Cartera Única Productiva, un programa gubernamental diseñado para brindar apoyo financiero al sector agrícola y ganadero. Campos instó a una revisión exhaustiva de los criterios y procesos de acceso a esta cartera, con el objetivo de facilitar la participación de los pequeños y medianos productores.
La falta de financiamiento, según Confagan, impide a los productores realizar inversiones cruciales en la mejora genética del ganado, la adquisición de tecnología para optimizar la producción, y la implementación de prácticas de manejo sostenible. Esto, a su vez, limita la capacidad de aumentar la oferta de carne y satisfacer la demanda interna.
El presidente de Confagan enfatizó la necesidad de aumentar el consumo de carne en el país, argumentando que una mayor demanda impulsaría la producción y generaría beneficios económicos para todo el sector. Sin embargo, reconoció que para lograr este objetivo es fundamental abordar las limitaciones que enfrentan los productores, especialmente en lo que respecta al acceso a financiamiento y a los programas de apoyo gubernamentales.
La situación actual de la ganadería venezolana se caracteriza por una combinación de factores, incluyendo la escasez de divisas para la importación de insumos, la falta de infraestructura adecuada, y la inseguridad jurídica. Estos desafíos, sumados a la dificultad para acceder a financiamiento, dificultan la capacidad de los productores para mantener y expandir sus operaciones.
Confagan ha propuesto una serie de medidas para mejorar la situación del sector, incluyendo la creación de líneas de crédito especiales para pequeños y medianos productores, la simplificación de los trámites para acceder a la Cartera Única Productiva, y la promoción de la inversión en tecnología e innovación. La organización también ha instado al gobierno a fortalecer la seguridad jurídica en el sector, garantizando la protección de los derechos de propiedad y el cumplimiento de los contratos.
El llamado de Confagan se suma a las demandas de otros sectores productivos del país, que también enfrentan dificultades para acceder a financiamiento y a los programas de apoyo gubernamentales. La situación económica de Venezuela, marcada por la hiperinflación y la escasez de divisas, ha afectado gravemente la capacidad de inversión del sector privado, limitando el crecimiento económico y el desarrollo social.
La Confederación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Venezuela (Confagan) representa a los intereses de los productores agropecuarios del país, y ha sido una voz crítica ante las políticas gubernamentales que afectan al sector. La organización ha promovido la defensa de los derechos de los productores, la promoción de la producción nacional, y la búsqueda de soluciones a los problemas que enfrenta el sector.
El futuro de la ganadería venezolana depende, en gran medida, de la capacidad del gobierno para implementar políticas que fomenten la inversión, la innovación, y la seguridad jurídica. El acceso a financiamiento es un factor clave para el desarrollo del sector, y es fundamental que los pequeños y medianos productores tengan la oportunidad de participar en los programas de apoyo gubernamentales. Aumentar el consumo de carne en el país no solo impulsaría la producción, sino que también contribuiría a mejorar la calidad de vida de la población venezolana. La revisión de la Cartera Única Productiva, tal como lo sugiere Confagan, podría ser un primer paso importante para lograr este objetivo.










