Puqueldón y Cochamó, dos comunas de la región de Los Lagos, se encuentran entre las localidades con los precios de combustibles más elevados del país, superando en algunos casos los $2.000 por litro. Esta alza, que impacta directamente en la economía de sus habitantes, ha generado preocupación en las autoridades locales, quienes solicitan medidas diferenciadas para mitigar los efectos de esta crisis.
En la isla Lemuy, la única estación de servicio de Puqueldón ofrece bencina de 93 octanos a $1.810, 95 a $1.833, 97 a $1.872 y diésel a $1.771 por litro. La situación es aún más crítica en Cochamó, provincia de Llanquihue, donde la gasolina supera los $2.000 por litro en el sector de Río Puelo.
El alcalde de Cochamó, Francisco Donoso, advierte que este incremento afecta a los cerca de 4.000 habitantes de la comuna, quienes ya enfrentan dificultades de conectividad y altos costos de traslado hacia centros urbanos más grandes. Esta alza impacta directamente en el transporte público y podría incidir también en el costo de la electricidad , señaló el edil, quien confirmó que ya se ha oficiado al Gobierno solicitando medidas para abordar esta problemática.
La preocupación en Cochamó se centra en que varias localidades apartadas dependen de generadores a diésel para la producción de energía eléctrica. A esto se suma la dependencia del traslado en barcazas y buses, lo que encarece aún más la vida diaria de los habitantes.
Por su parte, el alcalde de Puqueldón, Alejandro Cárdenas, ha solicitado un trato diferenciado para las comunas insulares, destacando las condiciones de aislamiento que caracterizan a su territorio. Nuestra ubicación geográfica nos hace especialmente vulnerables a estas fluctuaciones en los precios de los combustibles , explicó Cárdenas.
Ambos alcaldes coinciden en que el alto costo de los combustibles no solo encarece la vida diaria, sino que también profundiza las brechas territoriales existentes en el país. La dependencia del transporte, el mayor costo de los servicios básicos y la limitada conectividad hacen que cualquier alza tenga un impacto más severo en estas comunas, evidenciando la necesidad de políticas públicas que consideren las particularidades de los territorios aislados.
La situación en Puqueldón y Cochamó es un reflejo de los desafíos que enfrentan muchas comunidades rurales y aisladas del sur de Chile. El alto costo de los combustibles dificulta el acceso a servicios básicos como la salud, la educación y el transporte, limitando las oportunidades de desarrollo y generando un círculo vicioso de pobreza y exclusión.
Las autoridades locales esperan que el Gobierno escuche sus demandas y adopte medidas urgentes para aliviar la carga económica que pesa sobre sus habitantes. Entre las propuestas que se han planteado se encuentran la creación de subsidios especiales para el transporte y la energía, la implementación de programas de apoyo a las estaciones de servicio locales y la inversión en infraestructura que mejore la conectividad de estas comunas.
La crisis de los combustibles en Puqueldón y Cochamó es un llamado de atención sobre la necesidad de abordar las desigualdades territoriales que persisten en Chile. Es fundamental que las políticas públicas consideren las particularidades de cada territorio y que se implementen medidas que promuevan el desarrollo sostenible y la inclusión social de todas las comunidades, sin importar su ubicación geográfica.
La falta de acceso a combustibles a precios razonables no solo afecta la economía de los habitantes de estas comunas, sino que también pone en riesgo su calidad de vida y su futuro. Es hora de que el Estado tome cartas en el asunto y garantice que todas las comunidades chilenas tengan acceso a los servicios básicos y a las oportunidades de desarrollo que merecen.
La situación en estas comunas también pone de manifiesto la importancia de diversificar las fuentes de energía y de promover el uso de energías renovables. La dependencia de los combustibles fósiles hace que estas comunidades sean especialmente vulnerables a las fluctuaciones de los precios internacionales y a las políticas energéticas nacionales.
En este contexto, la inversión en energías renovables como la solar, la eólica y la hidroeléctrica podría ser una solución a largo plazo para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y garantizar un suministro de energía más estable y asequible para las comunidades aisladas.
La crisis de los combustibles en Puqueldón y Cochamó es un problema complejo que requiere una solución integral y coordinada. Es necesario que el Gobierno, las autoridades locales y la sociedad civil trabajen juntos para encontrar soluciones que permitan mejorar la calidad de vida de los habitantes de estas comunas y garantizar su desarrollo sostenible.










