Tegucigalpa La reciente aprobación de la Ley de Empleo Parcial en Honduras ha desatado un intenso debate sobre su impacto real en la reducción del desempleo, especialmente ante la inminente temporada alta de contratación para la Semana Santa. El Congreso Nacional dio luz verde a la normativa el miércoles, buscando generar nuevas oportunidades laborales en un país con una alta tasa de desempleo.
La ley permite a las empresas contratar personal con jornadas laborales reducidas de hasta seis horas, manteniendo intactos los derechos laborales fundamentales como prestaciones, aguinaldo y el pago del decimocuarto mes. Se espera que esta medida beneficie particularmente a jóvenes, madres solteras y adultos mayores que enfrentan dificultades para acceder al mercado laboral formal.
La aprobación ha sido recibida con entusiasmo por el sector empresarial, que la considera una herramienta crucial para mantener la competitividad del país. Karim Faraj, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), aplaudió la medida, destacando la necesidad de adaptarse a las dinámicas económicas regionales. Competimos contra la inversión que se va a países vecinos , afirmó Faraj, subrayando la importancia de definir los aspectos aún pendientes para maximizar los beneficios de la ley.
Karim Qubain, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), también expresó su agradecimiento a los diputados por la aprobación de la ley, calificándola como un paso adelante para ampliar las oportunidades laborales, especialmente para aquellos que no pueden comprometerse a jornadas completas. Qubain recordó que esta aprobación es el resultado de una gestión sostenida desde la derogación de la Ley de Empleo por Hora en 2022, una decisión que consideró un error grave debido a su impacto negativo en la economía y en las condiciones sociales de miles de hondureños.
El país necesitaba un marco legal que permitiera a quienes no pueden trabajar tiempo completo acceder a empleo formal con todos sus derechos , enfatizó Qubain. La nueva ley, según el dirigente empresarial, responde a las necesidades específicas de diversos grupos de la población, como estudiantes, madres solteras, personas con discapacidad y adultos mayores, que requieren esquemas laborales más flexibles para integrarse al mercado formal.
Sin embargo, la ley no ha estado exenta de críticas. El sector obrero ha manifestado su preocupación por la posibilidad de que la ley se utilice para justificar la sustitución de empleos permanentes por contratos parciales, o para ofrecer salarios insuficientes. José Luis Baquedano, dirigente obrero, señaló que cada año se incorporan al mercado laboral entre 80,000 y 100,000 jóvenes que buscan oportunidades de empleo a tiempo completo.
En nuestro país nadie vive con 4,000 lempiras que es lo que pagan los empresarios , afirmó Baquedano, instando a la Secretaría de Trabajo a garantizar que no se repitan los abusos que se cometieron con la derogada Ley de Empleo por Hora. El dirigente obrero advirtió que la ley podría generar una precarización del empleo si no se establecen mecanismos de control y supervisión efectivos.
La implementación de la Ley de Empleo Parcial requerirá que las empresas se capaciten y se adapten a los nuevos lineamientos para asegurar el cumplimiento de las obligaciones laborales. Al mismo tiempo, los trabajadores esperan que se realice un monitoreo constante para proteger sus derechos y evitar posibles abusos. La ley representa una apuesta por la flexibilidad laboral, pero su éxito dependerá de la capacidad de las autoridades para garantizar un equilibrio entre las necesidades de las empresas y la protección de los derechos de los trabajadores.
La Semana Santa se presenta como un primer test para la ley, con la contratación de personal para atender a los turistas que visitan las playas del país. Será crucial observar cómo se aplican los nuevos lineamientos y si se cumplen las expectativas de generar empleos formales y dignos. El debate sobre la Ley de Empleo Parcial está lejos de concluir, y su impacto real en el mercado laboral hondureño se irá evaluando con el tiempo. La clave estará en la implementación efectiva de la ley y en la capacidad de las autoridades para garantizar que se cumplan los derechos de los trabajadores.











