El economista Dante Sica, quien se desempeñó como ministro de Producción durante la administración de Mauricio Macri, describió una economía argentina en plena transición, marcada por una dualidad sectorial y un cambio de régimen en la actividad productiva. En declaraciones a radio Splendid, Sica analizó el panorama actual, señalando que mientras algunos sectores, como el energético y el minero, experimentan un crecimiento significativo, otros, como la industria de consumo masivo, enfrentan dificultades.
Sica destacó que la economía argentina presenta un comportamiento dispar. Si estás en Neuquén en el sector energético, la economía vuela. Si estás en el norte, en Salta, Jujuy, San Juan, vinculado al sector minero, la economía vuela. Si estás en el conurbano y sos fabricante de zapatos, la demanda te cayó , ejemplificó. Sin embargo, enfatizó que los indicadores agregados muestran una tendencia positiva, con estimaciones de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) para este año en torno al 2,5%, aunque su propia percepción apunta a un crecimiento superior al 3%, impulsado por el contexto internacional favorable al sector energético.
El economista advirtió sobre un amesetamiento en el consumo masivo, atribuido a salarios estancados y a la persistencia de una inflación que se resiste a bajar del 2% mensual. No obstante, observó cambios en los patrones de consumo, como el récord de ventas de pasajes de cabotaje, lo que sugiere una reorientación en las preferencias de los consumidores.
En cuanto a la política económica, Sica señaló que el gobierno ha adoptado un enfoque pragmático, utilizando inicialmente la política monetaria para contener las expectativas inflacionarias y ajustar los precios relativos, como el de la carne. Sin embargo, en las últimas semanas, se ha observado un cambio de rumbo, con una mayor inyección de liquidez al mercado, lo que ha incentivado a los bancos a dinamizar la oferta de créditos y, potencialmente, a reactivar el consumo.
Sica profundizó en la idea de una reconversión económica en marcha, producto de un cambio en el modelo económico. Argumentó que años de políticas proteccionistas generaron distorsiones en la economía, y que esta transición es más lenta y compleja debido a la limitada profundidad financiera del mercado local. A diferencia de otros países, donde la reconversión productiva se financia a través del mercado de capitales, en Argentina este mecanismo es menos desarrollado, lo que dificulta el proceso.
El economista reconoció que este proceso de reconversión implica el cierre de empresas que no pueden competir en un mercado más abierto, pero también la aparición de nuevas oportunidades para aquellas que pueden adaptarse y mejorar su productividad. Ves empresas que cierran porque el mercado sin competencia daba para que tengas cierto tamaño de empresa, pero cuando tenés competencia a lo mejor no tiene sentido , explicó. Citó el ejemplo de las fábricas de heladeras, donde la ineficiencia era tolerada en un contexto de economía cerrada y alta inflación, pero que ahora enfrentan la necesidad de ser más competitivas.
Sica destacó que las empresas están buscando adaptarse a las nuevas condiciones, importando insumos para mejorar su productividad y reorientando sus estrategias. Señaló que sectores como la energía y la minería se han convertido en grandes demandantes de bienes de capital, lo que representa una oportunidad para las empresas que pueden proveerlos.
En relación con el contexto internacional, Sica observó un proceso de fricción y cambio que va más allá de la guerra en Medio Oriente. Subrayó que la prioridad global ha pasado de la eficiencia y la competitividad en la globalización a la seguridad y la confiabilidad de las cadenas de valor. En este escenario, el economista consideró que Argentina ha dejado de ser un obstáculo para los negocios y se ha convertido en un proveedor clave de bienes esenciales para el mundo.
Sica reconoció que el país enfrenta problemas de precios y abastecimiento, como en el caso de los fertilizantes y los fletes navieros, pero confió en que Argentina tiene el potencial de convertirse en un importante proveedor global. La Argentina va a ser un gran proveedor global. Ya se está viendo , afirmó. En resumen, Sica pintó un panorama de una economía en transformación, con desafíos y oportunidades, y con un futuro prometedor a mediano plazo.











