El senador Alexandre Giordano (Podemos-SP), actualmente en el centro de una controversia tras evadir a la policía luego de ser sorprendido conduciendo una Land Rover negra sin placas y con luces tipo giroflex, ya había sido condenado por la Justicia de São Paulo a pagar 95 mil reales por irregularidades en la gestión de un condominio en Morungaba (SP). La decisión, tomada en octubre del año pasado, aún está sujeta a apelación.
Según el proceso judicial, al que tuvo acceso la columna de Rogério Getnile en Folha de S.Paulo, Giordano, en aquel entonces director-presidente de la asociación de vecinos, contrató un camión cisterna por 15 mil reales mensuales a nombre de la entidad. La empresa responsable del servicio pertenecía a su hijo, lo que motivó la acusación de favorecimiento personal.
La acción judicial detalla que el contrato tenía una duración de dos años y establecía una multa equivalente a cuatro mensualidades en caso de rescisión anticipada. A pesar de la elección de una nueva directiva, el senador habría permanecido en el cargo y continuado firmando contratos. Esta persistencia en la gestión, aun después de la renovación de la directiva, es un punto clave en la acusación de mala administración.
La jueza Mariane Cabral, en su decisión, afirmó que las pruebas indican irregularidades en la gestión, citando específicamente la contratación de la empresa vinculada al hijo del parlamentario. La sentencia calificó la conducta como una mala gestión y contraria a los intereses colectivos de los residentes del condominio. La jueza consideró que la contratación, en las circunstancias descritas, representaba un claro conflicto de intereses y una desviación de los recursos de la asociación.
Además de la indemnización, la Justicia ordenó una auditoría exhaustiva de las cuentas de la asociación para determinar posibles perjuicios adicionales y validó la nueva directiva del condominio. La administradora del condominio también fue condenada en el proceso, asumiendo parte de la responsabilidad por las irregularidades detectadas. La condena a la administradora subraya la importancia de la supervisión y el control interno en la gestión de los recursos de las asociaciones de vecinos.
El senador Giordano niega las irregularidades y afirma que las acusaciones carecen de fundamento. Sin embargo, el caso ha cobrado mayor resonancia pública tras el incidente en São Paulo, donde fue sorprendido conduciendo un vehículo sin placas y con luces similares a las de vehículos policiales, un hecho que fue registrado en un informe policial. Este incidente ha intensificado el escrutinio público sobre la conducta del senador y ha reavivado las preguntas sobre su integridad y ética profesional.
El episodio de la fuga policial, sumado a la condena por irregularidades en la gestión del condominio, ha generado una ola de críticas y llamados a una investigación más profunda sobre las actividades del senador. La oposición política ha exigido una explicación clara y transparente por parte de Giordano, mientras que algunos sectores de la sociedad civil han pedido su renuncia al cargo.
La defensa del senador ha argumentado que el incidente con el vehículo fue un malentendido y que las luces tipo giroflex eran parte de un sistema de seguridad instalado en el automóvil. Sin embargo, esta explicación no ha convencido a muchos observadores, quienes señalan que el uso de luces similares a las de vehículos policiales puede ser interpretado como un intento de intimidación o de obtener privilegios indebidos.
El caso de Alexandre Giordano plantea interrogantes importantes sobre la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión de los recursos públicos y privados. La condena por irregularidades en la gestión del condominio y el incidente con el vehículo sin placas y luces tipo giroflex han dañado la imagen del senador y han generado dudas sobre su capacidad para representar a sus electores de manera ética y responsable.
La Justicia de São Paulo aún debe pronunciarse sobre la apelación presentada por el senador Giordano. Mientras tanto, el caso sigue siendo objeto de debate público y podría tener consecuencias políticas significativas para el futuro del parlamentario. La atención se centra ahora en el desarrollo de la investigación y en la posible apertura de nuevos procesos judiciales relacionados con las acusaciones de irregularidades en la gestión del condominio y el incidente con el vehículo. La sociedad civil espera que se haga justicia y que se esclarezcan todas las circunstancias del caso.


