La tuberculosis (TB) está experimentando un preocupante resurgimiento en Argentina, con un aumento significativo de casos desde el inicio de la pandemia de Covid-19. Los nuevos diagnósticos alcanzaron las 17.000 detecciones en 2024, una cifra considerablemente superior a las poco más de 10.000 registradas una década atrás, según datos oficiales y testimonios de especialistas. Este incremento, que se observa en todos los grupos etarios, ha encendido las alarmas en la comunidad médica, quienes advierten sobre un escenario de salud pública muy preocupante .
Alejandra Gaiano, infectóloga pediatra y prosecretaria del Comité de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), enfatizó el aumento real de casos en los últimos años. La micobacteria causante de la enfermedad tiene como reservorio exclusivo el ser humano, pero su eliminación y control son complejos debido a la presentación a menudo con síntomas leves pero prolongados, como tos durante 14 días o más, fiebre, cansancio y adelgazamiento. Estos síntomas se confunden fácilmente con otras infecciones respiratorias comunes, lo que retrasa el diagnóstico , explicó la especialista.
Gerardo Leube, profesor titular de Microbiología e Infectología en la Fundación Barceló, coincide con esta perspectiva. El escenario epidemiológico sigue siendo preocupante y no se revierte desde hace más de una década , afirmó. Leube destacó la gravedad de los diagnósticos tardíos, especialmente en adolescentes, quienes a menudo llegan a la consulta con secreciones respiratorias con sangre y compromiso pulmonar avanzado, dificultando la recuperación.
Según la última actualización del Ministerio de Salud de la Nación, los nuevos diagnósticos y las recaídas se están concentrando en personas entre 15 y 40 años. Hasta 2018, el sistema nacional de vigilancia sanitaria registraba anualmente entre 9.000 y 12.000 casos. En 2019, la cifra ascendió a casi 13.000, pero la pandemia de coronavirus provocó una disminución del 18% en las notificaciones oficiales. Sin embargo, la situación empeoró posteriormente.
Las tasas de notificación aumentaron hasta 2024 con una variación anual promedio del 11%, lo que representa el mayor número de casos, la tasa más alta y la velocidad de aumento más pronunciada en un período de 16 años analizado , detallaron desde la cartera sanitaria. El impacto negativo de la pandemia afectó tanto la detección como el tratamiento de la enfermedad, generando un incremento generalizado en todas las edades, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes.
Ante esta situación, el Ministerio de Salud actualizó recientemente los criterios técnicos para la detección y el tratamiento de la tuberculosis, tras 13 años sin revisión. Se hizo hincapié en la necesidad de reforzar las capacidades de los equipos de salud mediante lineamientos claros para la detección, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de casos y contactos.
Juan Carlos Beltramino, exdirector de Docencia e Investigación del Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia, en Santa Fe, advirtió sobre la reaparición de cavernas tuberculosas en los pulmones de jóvenes, una imagen que no se veía desde hace 50 años. Es clave reforzar la vigilancia y el seguimiento de pacientes y contactos , insistió.
Sandra Inwentarz, coordinadora de la Sección de Tuberculosis de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) y docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), señaló como gran problema la pérdida de un programa nacional específico tras la reorganización de la cartera sanitaria. Cerramos 2025 con más de 17.000 casos y sabemos que hay casos que no se denuncian por falta de recursos, como conexión a internet o computadoras, y de tiempo , explicó. Inwentarz agregó que, después de la pandemia, los casos aumentaron un 60% en la población de entre 14 y 35 años, representando seis de cada 10 diagnósticos.
Otro problema identificado es la demora en las compras de medicamentos a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En los dos últimos años, no hubo compras hasta hace unos meses que se firmaron las órdenes para la adquisición por el país , señaló Inwentarz. El tratamiento estándar incluye cuatro drogas durante dos meses, seguido de dos fármacos durante otros cuatro, seis o más meses, según cada paciente. Hay provincias sin medicamentos , agregó.
Gaiano coincidió en que existen limitaciones de acceso al tratamiento, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes, y que la vulnerabilidad socioeconómica y de vivienda aumentan el riesgo de contraer la enfermedad. La mayoría de las veces, la transmisión de la tuberculosis se da dentro de la familia, pero puede ocurrir también en escuelas o lugares de trabajo , repasó.
La ley establece que el tratamiento de la tuberculosis es gratuito una vez diagnosticada la enfermedad, pero requiere adherencia por parte de los pacientes, así como controles y seguimiento de contactos por parte del sistema de salud.
Leube concluyó enfatizando la importancia de concientizar a la población y al personal de salud, tanto del sector público como privado, sobre la persistencia de la tuberculosis. No se diagnostica una enfermedad si no se la conoce o se sospecha de que puede darse , afirmó. La detección temprana y el tratamiento adecuado son fundamentales para controlar el resurgimiento de esta enfermedad y proteger la salud pública.



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