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Agua Turbia en Guadalajara: ¿Riesgo Oculto o Alarma Exagerada?

El problema afecta severamente el servicio del SIAPA y alcanza a más de 800 mil personas, es decir, alrededor del 20% de la población de la Zona Metropolitana de Guadalajara

Agua Turbia en Guadalajara: ¿Riesgo Oculto o Alarma Exagerada?

Guadalajara, Jalisco – A pesar de las crecientes quejas ciudadanas sobre el agua turbia, con coloración anormal y mal olor en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), la Secretaría de Salud de Jalisco ha optado por no emitir una alerta epidemiológica o sanitaria. El titular de la dependencia, Héctor Raúl Pérez Gómez, argumenta que no existen condiciones que justifiquen una medida de tal magnitud, y que la normativa nacional exige coordinación con autoridades federales para su implementación.

La situación, que afecta a más de 800 mil personas en aproximadamente 150 a 177 colonias de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá, ha generado preocupación entre los habitantes, quienes reportan agua con coloración amarilla o café, presencia de sedimentos y olores desagradables. Algunos incluso temen la mezcla de aguas negras con la red de agua potable, elevando los riesgos sanitarios. Sin embargo, Pérez Gómez insiste en que, hasta el momento, no se ha registrado un incremento significativo en enfermedades gastrointestinales que puedan atribuirse al agua suministrada por el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA).

“No tenemos, por ejemplo, incremento de enfermedad gastrointestinal que nos obligue a la toma de una decisión de esta naturaleza. Esto necesariamente tiene que verse de forma coordinada con la Federación, porque, de acuerdo a la Ley General de Salud, la entidad que puede dictar una alerta epidemiológica en México es el Consejo de Salubridad General, y no existe condición epidemiológica para el dictado de una alerta de esta naturaleza”, enfatizó el secretario.

Pérez Gómez reiteró las recomendaciones generales a la población, instando a no utilizar el agua turbia para el cepillado dental o cualquier actividad que implique su ingestión. “El agua potable de México no es para beberse, no es bebible ni aquí, ni en Ciudad de México, ni en Veracruz, en ningún lado. Pero, si se identifica sedimento, lo recomendable es no utilizarla”, advirtió. El secretario atribuyó los sedimentos detectados a posibles contaminaciones en la red de distribución, un problema recurrente debido a la obsolescencia de la infraestructura.

Los monitoreos realizados por la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Jalisco (Coprisjal) han arrojado resultados, en términos generales, dentro de los parámetros permisibles. Si bien se han detectado niveles de coliformes, Pérez Gómez señaló que estos se encuentran dentro de los rangos establecidos por la normativa, ya que el agua potable en México no está destinada al consumo directo. El único hallazgo fuera de lo normal ha sido un incremento en la concentración de cloro en algunas plantas potabilizadoras, situación que, según el secretario, no representa un riesgo significativo para la salud, siempre y cuando no se alcancen niveles extremadamente altos.

“En plantas potabilizadoras, el único hallazgo fue concentración de cloro arriba del normal; no es lo ideal, pero tampoco representa un riesgo mayor; solo que la concentración fuera extremadamente alta representaría un riesgo para la piel o la conjuntiva, pero la cloración es con el propósito de evitar la proliferación de coliformes”, explicó.

La crisis del agua en la ZMG no es un fenómeno nuevo. Se trata de una problemática histórica ligada a la antigüedad de la red de distribución y a las fallas persistentes en la calidad del suministro. Sin embargo, durante febrero y marzo de 2026, la situación ha alcanzado un punto crítico, siendo calificada por algunos como una “emergencia biológica”.

Ante la gravedad del escenario, la Secretaría de Salud ha extendido una invitación a los investigadores de la Universidad de Guadalajara, quienes han presentado sus propios estudios sobre la calidad del agua, para colaborar y contrastar resultados. “Estamos invitando a los investigadores para que en una mesa de trabajo veamos, por ejemplo, de dónde fueron hechas las muestras, los hallazgos, qué hallazgos físico-químicos, respecto a cloración, concentración de flúor, metales pesados y microbiológicos, pero también de dónde se tomaron las muestras, para actuar nosotros también. Estamos plenamente abiertos a colaborar con ellos”, declaró Pérez Gómez.

La falta de transparencia en la información oficial sobre la situación del SIAPA ha generado críticas por parte de la ciudadanía, que exige soluciones urgentes ante un problema que afecta su salud y bienestar. Mientras tanto, la Secretaría de Salud mantiene su postura de no emitir una alerta sanitaria, argumentando que no existen las condiciones epidemiológicas necesarias para justificarla. La población, sin embargo, sigue esperando respuestas claras y acciones concretas para garantizar el acceso a agua potable de calidad en la Zona Metropolitana de Guadalajara. La situación plantea interrogantes sobre la capacidad de respuesta de las autoridades ante una crisis que se agrava con el tiempo y que pone en riesgo la salud de miles de habitantes. La colaboración entre las autoridades estatales, federales y la comunidad científica se presenta como un camino crucial para abordar este desafío y encontrar soluciones sostenibles a largo plazo.

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