El tráfico aéreo de pasajeros en Chile continúa en una espiral descendente, registrando en febrero de 2026 una caída del 0,7% con un total de 2.657.071 pasajeros movilizados. Esta disminución marca el séptimo mes consecutivo de bajas, encendiendo las alarmas en la industria y generando interrogantes sobre las causas subyacentes y las posibles medidas correctivas. El informe más reciente de la Junta Aeronáutica Civil (JAC) revela una marcada divergencia entre el comportamiento del tráfico doméstico e internacional, con el primero experimentando una contracción significativa y el segundo mostrando signos de recuperación.
La tendencia negativa en el tráfico de rutas domésticas se ha consolidado, con una caída del 4,6% en febrero, alcanzando los 1.462.813 pasajeros. Esta contracción acumula ocho meses de descenso, con solo dos meses de incrementos durante todo el año pasado: marzo y junio. La situación es particularmente preocupante considerando que el segmento doméstico representa una porción importante del mercado aéreo chileno y es crucial para la conectividad interna del país. Las rutas que más han incidido en esta caída son aquellas que conectan Santiago con el norte grande, específicamente Iquique, Antofagasta y Calama. Además, las rutas interregionales, especialmente aquellas vinculadas al sector minero como Calama-La Serena, Antofagasta-La Serena y Concepción-Calama, también han experimentado descensos en el mes de febrero.
En contraste con la situación doméstica, el tráfico de pasajeros internacionales ha mostrado una notable recuperación, aumentando un 4,5% en febrero y alcanzando los 1.194.258 viajeros. Este es el tercer mes consecutivo de expansiones, después de una breve racha de contracciones entre septiembre y noviembre de 2025. El segmento internacional ha logrado su mejor resultado en los últimos seis meses, impulsado por el aumento de la demanda de viajes hacia y desde el extranjero.
El ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, se refirió a estos resultados destacando el positivo inicio del transporte aéreo internacional. “El informe deja en evidencia que el transporte aéreo internacional comenzó con el pie derecho, con dos alzas consecutivas de 2,5% y 4,5% en enero y febrero, respectivamente. Esto quiere decir que hoy más personas tienen la oportunidad de viajar desde y hacia el extranjero. En ese sentido, nuestro compromiso como Gobierno del Presidente José Antonio Kast es seguir impulsando el tráfico aéreo, por ejemplo, a través de acuerdos que permitan mejorar la oferta, la calidad y seguridad que esperan los pasajeros para sus viajes”, afirmó el ministro.
En lo que va del año, el tráfico aéreo total acumula una baja del 1,7%, con un total de 5.438.836 pasajeros. Esta disminución se explica principalmente por el desempeño del segmento doméstico, que ha caído un 5,6% hasta alcanzar las 2.970.026 personas. Sin embargo, esta caída ha sido parcialmente contrarrestada por un crecimiento del 3,5% en el segmento internacional, que ha llegado a los 2.468.810 pasajeros.
El informe de la JAC detalla que el crecimiento del tráfico internacional ha sido impulsado principalmente por el aumento de la demanda hacia Brasil, España y Australia. Brasil se destaca como el país que más ha contribuido al crecimiento mensual, gracias a las alzas de dos dígitos mostradas por Florianópolis y Río de Janeiro, que han compensado la caída del flujo con el hub de Sao Paulo. España también ha aportado significativamente al crecimiento del segmento, con un aumento interanual superior al 20% debido a mayores frecuencias con Madrid y Barcelona. Australia, por su parte, ha contribuido con un crecimiento de casi 50%, impulsado por el aumento de frecuencias con Sydney y Melbourne.
Las causas de la caída en el tráfico doméstico son multifactoriales. Algunos expertos apuntan a la desaceleración económica del país, que ha afectado el poder adquisitivo de los ciudadanos y ha reducido la demanda de viajes. Otros señalan el aumento de los precios de los pasajes aéreos, que ha encarecido los viajes y ha desincentivado a los pasajeros. Además, la competencia de otros medios de transporte, como el autobús, también podría estar influyendo en la disminución del tráfico aéreo doméstico.
La situación en el norte grande, donde se concentra gran parte de la actividad minera del país, es particularmente preocupante. La caída en las rutas que conectan Santiago con Iquique, Antofagasta y Calama podría estar relacionada con la disminución de la actividad minera en la zona, lo que ha reducido la demanda de viajes de negocios. Las rutas interregionales mineras también han experimentado descensos, lo que sugiere que la industria minera está ajustando sus operaciones y reduciendo sus gastos de viaje.
Ante esta situación, la JAC y el gobierno están analizando posibles medidas para impulsar el tráfico aéreo doméstico. Entre las opciones que se están considerando se encuentran la reducción de impuestos a los pasajes aéreos, la promoción de campañas de turismo interno y la mejora de la infraestructura aeroportuaria. El ministro de Transportes y Telecomunicaciones ha reiterado el compromiso del gobierno de seguir impulsando el tráfico aéreo, a través de acuerdos que permitan mejorar la oferta, la calidad y seguridad de los viajes.
La industria aérea chilena enfrenta un desafío importante en los próximos meses. La recuperación del tráfico doméstico es crucial para garantizar la conectividad interna del país y para apoyar el crecimiento económico. El éxito de las medidas que se implementen dependerá de la capacidad del gobierno y de la industria para identificar las causas subyacentes de la caída y para implementar soluciones efectivas que respondan a las necesidades de los pasajeros y de las empresas. La situación actual exige una respuesta coordinada y proactiva para evitar que la caída en el tráfico aéreo se prolongue y afecte aún más a la economía del país.

