Madrid – La Casa del Rey ha comunicado hoy que el Rey Felipe VI recibió con “agrado” una invitación personal de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para asistir a un partido del Mundial de Fútbol que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá el próximo verano. La invitación, fechada el 3 de febrero y recibida en Zarzuela el 24 de febrero, llega en un momento delicado de las relaciones bilaterales, tras las recientes declaraciones del monarca sobre los abusos cometidos durante la Conquista de América.
La misiva de Sheinbaum, según fuentes de Zarzuela, destaca que el evento deportivo “constituye una coyuntura propicia para evocar la profundidad y el carácter singular de los vínculos entre México y España”, enfatizando que estos lazos están “forjados por una hermandad histórica y sustentados en el legado compartido de la lengua, la cultura y la memoria colectiva”. La presidenta mexicana subraya la “solidaridad, empatía y una visión humanista” entre ambos pueblos como pilares de esta relación.
La invitación específica al Rey Felipe VI es para presenciar el Mundial que se desarrollará entre el 11 de junio y el 19 de junio, con México como uno de los tres países anfitriones. La selección española tiene previsto disputar su último partido de la fase inicial de grupos contra Uruguay el 26 de junio en Guadalajara, lo que podría ser una oportunidad para que el monarca español realice una visita oficial al país.
La Casa del Rey ha expresado su satisfacción por la invitación, calificándola como un gesto en el marco de la “relación fraternal de amistad” entre España y México. Sin embargo, por el momento, no ha confirmado si el Rey aceptará el desplazamiento. Esta cautela podría deberse a la reciente polémica generada por las declaraciones de Felipe VI sobre la Conquista, un tema sensible en México que ha provocado diversas reacciones.
El pasado lunes, durante una visita a una exposición sobre las mujeres indígenas mexicanas en el Museo Nacional Arqueológico, el Rey Felipe VI reconoció que hubo “mucho abuso” durante la Conquista, a pesar de las Leyes de Indias que buscaban proteger a la población indígena. El monarca admitió que, desde la perspectiva actual, esos comportamientos no son motivo de “orgullo”. Estas declaraciones fueron interpretadas por algunos como un paso hacia el reconocimiento de las heridas históricas causadas por la colonización española.
La presidenta Sheinbaum celebró públicamente las palabras del Rey como un “gesto de acercamiento”, aunque matizó que no era “todo” lo que habría deseado. “Yo creo que hay que reconocerlo y seguir avanzando en el diálogo”, afirmó, dejando la puerta abierta a una posible invitación al monarca para visitar México. Este gesto representa un cambio de actitud con respecto a la postura de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien envió una carta a Felipe VI solicitando una disculpa formal por los agravios cometidos durante la Conquista. La falta de respuesta a esta misiva fue uno de los motivos por los que López Obrador no invitó al Rey a su toma de posesión en octubre de 2023.
La invitación al Mundial de Fútbol podría interpretarse como un intento de normalizar las relaciones entre ambos países y de construir un puente de diálogo en un momento de tensiones históricas. El deporte, como evento de gran visibilidad y alcance, podría servir como plataforma para promover la amistad y la cooperación entre España y México.
Sin embargo, la decisión final de aceptar o rechazar la invitación recae en el Rey Felipe VI, quien deberá sopesar cuidadosamente los factores políticos y diplomáticos en juego. Una visita a México en este contexto podría ser vista como un gesto de buena voluntad y un reconocimiento de la importancia de las relaciones bilaterales, pero también podría ser interpretada como una falta de sensibilidad hacia las demandas de justicia histórica de algunos sectores de la sociedad mexicana.
La respuesta de la Casa del Rey será observada con atención tanto en España como en México, y podría tener implicaciones significativas para el futuro de las relaciones entre ambos países. La invitación al Mundial de Fútbol representa una oportunidad para avanzar en el diálogo y la reconciliación, pero también conlleva el riesgo de reabrir viejas heridas si no se aborda con sensibilidad y respeto.
Analistas políticos señalan que la aceptación de la invitación por parte del Rey Felipe VI podría ser una estrategia para despolitizar la relación bilateral y centrarse en aspectos de cooperación más positivos, como el comercio, la cultura y el turismo. El deporte, en este sentido, podría servir como un terreno común para fortalecer los lazos entre ambos países y superar las diferencias históricas.
No obstante, la sombra de la Conquista sigue planeando sobre las relaciones entre España y México, y cualquier gesto por parte del Rey Felipe VI será analizado minuciosamente por la opinión pública mexicana. La demanda de una disculpa formal por los agravios cometidos durante la colonización sigue siendo una reivindicación importante para muchos mexicanos, y la falta de respuesta a esta demanda podría seguir siendo un obstáculo para la normalización completa de las relaciones bilaterales.
La Casa del Rey ha mantenido un perfil bajo en los últimos días, evitando hacer declaraciones públicas sobre la invitación de Sheinbaum. Esta actitud sugiere que se está llevando a cabo una evaluación interna de los pros y los contras de una posible visita del Rey a México, y que se tomará una decisión en función de los intereses de España y de la estabilidad de las relaciones bilaterales. La próxima semana se espera una comunicación oficial al respecto.


