El restablecimiento del tráfico ferroviario de alta velocidad entre Málaga y el resto de la red ferroviaria española se retrasará “como mínimo” hasta finales de abril, según ha anunciado el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña. La fecha, que ya se había pospuesto previamente, es “absolutamente provisional” y se actualizará cada quince días, reconociendo la complejidad de las tareas de reparación tras el colapso de un muro de contención de casi 300 metros en Álora (Málaga) a principios de febrero, provocado por las intensas lluvias.
La situación, según Marco de la Peña, ha obligado a replantear por completo el plan de acción inicial. En lugar de intentar una reparación parcial del muro, se optará por su “eliminación completa” y la estabilización del talud, una solución que, aunque más prolongada, garantiza la seguridad a largo plazo. “Tenemos que cambiar el plan de acción, no podemos reabrir el 23 [de marzo], nos vamos a ir a una operación de mucho más calado”, afirmó el presidente de Adif en declaraciones a los periodistas durante su visita a las obras.
El proceso de demolición del muro continuará “prácticamente hasta el mes de junio”, mientras que la sustitución del aparato de vía afectado, que ha sido encargado a una empresa especializada, tomará entre cinco y seis meses, previéndose su instalación a finales de año. Esto implica que, durante “prácticamente todo el año”, la línea funcionará con una única vía, lo que limitará la capacidad y podría afectar a los horarios de algunos trenes.
A pesar de las dificultades, Adif asegura que se están trabajando “con los máximos medios posibles, 24 horas de trabajo de lunes a domingo”. Marco de la Peña enfatizó que, aunque con una incidencia, existe servicio de alta velocidad a Málaga, a través de un trasbordo en autobús desde Antequera. “Alta velocidad a Málaga hay, es cierto que con una incidencia y con una dificultad añadida, que es un trasbordo en autobús desde Antequera, pero servicio existe”, declaró.
La decisión de optar por la demolición completa del muro se tomó tras un análisis exhaustivo de la situación, que reveló que las partes del muro que permanecían en pie no ofrecían la seguridad estructural necesaria para reanudar la circulación ferroviaria. “Una vez revisados todos los cálculos, una vez pudiendo revisar ‘in situ’ el estado de los muros que ahora tenemos todavía en pie, esos muros realmente no dan factor de seguridad necesario estructural para mantener ningún tipo de circulación”, explicó Marco de la Peña. En algunos casos, los cálculos indicaban incluso un “factor de seguridad negativo”, lo que hacía inviable cualquier solución provisional.
La previsión inicial de restablecimiento del servicio para el 23 de marzo se basaba en la suposición de que las partes del muro restantes eran estables, pero esta hipótesis se descartó tras las evaluaciones posteriores. “La primera previsión de restablecimiento total de la alta velocidad el día 23 de marzo se hizo con la idea de que las partes del muro que habían quedado eran estables y realmente podían soportar una situación provisional o por lo menos con la suficiente garantía y factores de seguridad para recuperar la circulación”, admitió el presidente de Adif.
Adif se muestra optimista en cuanto a la capacidad de mantener la mayoría de las conexiones de Málaga con el resto de España, aunque reconoce que podría ser necesario modificar algunos horarios. Los técnicos de la compañía han transmitido “tranquilidad” al respecto, asegurando que la limitación de velocidad será de “pocos minutos”.
La situación también afecta a las instalaciones de mantenimiento de Renfe, que tienen sus talleres de Málaga y Algeciras cerrados, lo que dificulta el mantenimiento y la reparación de los trenes. Sin embargo, Adif espera poder permitir el acceso restringido a estos talleres la próxima semana.
En cuanto a las posibles reclamaciones patrimoniales por parte de la Junta de Andalucía, debido al retraso en la reapertura de la línea para Semana Santa, Marco de la Peña consideró que se trata de un caso de “fuerza mayor”, dada la excepcionalidad de las lluvias que han afectado a la región. “Creo que no ha habido temporadas de lluvias históricamente en Andalucía de esta manera”, afirmó.
El presidente de Adif también reveló que los costes de las emergencias derivadas de los temporales sufridos en toda España ascienden ya a más de 300 millones de euros. A pesar de la magnitud de la crisis, Marco de la Peña insistió en que Adif asume toda la responsabilidad y que no echa en falta la presencia de ningún responsable del Gobierno en la gestión de la situación. “Somos los gestores de la infraestructura, somos los que lo construimos, somos los que tenemos que reparar y somos los que tenemos que dar el servicio a los operadores y explicar las cosas a la ciudadanía. Entiendo que es mi responsabilidad, faltaría más”, concluyó.
La compañía ferroviaria se compromete a mantener informados a los usuarios sobre la evolución de las obras y a minimizar las molestias causadas por las restricciones en el servicio. Se espera que, con el avance de los trabajos y la estabilización de la situación meteorológica, se pueda acelerar el proceso de recuperación de la línea de alta velocidad y restablecer la normalidad en el tráfico ferroviario entre Málaga y el resto de España lo antes posible. El objetivo, según Adif, sigue siendo tener la conexión operativa para el verano, aunque la fecha de finales de abril se considera un “objetivo comprometido y fiable”.


